ISSN 1989-2101
 
 

Suscríbete|

Nombre:
Es necesario que introduzcas un nombre.
Correo:
Se requiere una dirección de correo.Formato de Correo Inválido.
Contraseña:
Es necesaria una contraseña.
 
 
 
 
 
ARTÍCULOS +
archivos bonding
NOTICIAS en Bonding
Enlaces de Interés
Comunidad Virtual
El rincón de
APHICE
MÚSICA en Bonding
por Rocío Alíx
El espacio de
Escuela de Escritores
Galería de Colores
Entrenamiento mental
por Galeno
Bonding en tu móvil
Bonding en Facebook
 
 
 
Sombras de Colores| por Simelmo Marno
Nº 99 Mayo de 2010 - Año IX
¡A ver que lo tiramos...!
No creo que este texto impacte mucho más que los cientos de ellos que pululan por la red, pero quiero aportar mi granito de arena, uno más, a esa montaña de concienciación, todavía muy baja en relación a la cordillera de desperdicios que se generan cada año.
comentarios

Recuerdo el chiste de escoceses que van en un ascensor y uno le dice a otro: “¡Oiga guarro, qué se ha tirado un pedo!”. El otro muy digno le responde: “No puedo haber sido yo, porque yo no tiro nada”.

Yo creo que, incluso estos roñosos del chascarrillo, tiran cosas y cosas muy valiosas. El desarrollo de esta mal llamada “sociedad de consumo” se ha convertido en una gran generadora de desperdicios de productos, comidas e, incluso, edificios a medio usar que me invitan a recalificarnos como la “sociedad del desperdicio”. No creo que este texto impacte mucho más que los cientos de ellos que pululan por la red, pero quiero aportar mi granito de arena, uno más, a esa montaña de concienciación, todavía muy baja en relación a la cordillera de desperdicios que se generan cada año.

Hace unos años, estuve valorando la viabilidad de un proyecto en África. Como en la mayoría de las ocasiones que desarrollaba allí  una actividad al aire libre, todo lo que hacía con mi equipo se producía en un entorno multitudinario. Cientos de espectadores, en su mayoría criaturas de de 2 a 8 años, esperando a que tirásemos una caja de cartón, una lata de refresco o un lapicero que, en el viaje siguiente veíamos convertidos en juguetes. No voy a decir que los transformaran en obras de arte pero puedo asegurar con conocimiento de causa que aquellas latas contaban con más aprecio que muchos artefactos electrónicos que, en nuestro entorno inmediato, no llegan ni a salir de sus embalajes.

Más Sombras de Colores
Barrio sésamo. Lección: cerca...
  Sexo sin problemas (mentales)
  A por todas... pero no de
  Poca Mortadela para el 2010
  Razones para pintar V

No hace falta irse tan lejos. En las grandes ciudades españolas, hay servicios mensuales de recogida de muebles, objetos voluminosos, piezas electrónicas, etc. Cada cuatro semanas, unos camiones pasan por los barrios recogiendo sofás, televisiones, lavadoras y otros artefactos habituales en nuestro escenario vital. Hace unos años, el turno de recogida en los barrios “de alto nivel” se sorteaba y se negociaba como un derecho de los más veteranos porque la reventa de esos desechos suponía algo más que una paga para cualquiera de los miembros del equipo. Hasta  donde yo sé, ya no es así. ¿Reciclamos más, valoramos lo que tiramos?, no especialmente. Sucede que hay una recogida espontánea previa, según bajan las piezas a la calle, ya están recogiéndolas grupos de avisados de este desperdicio de lujo. 

Reciclar está muy bien, no voy a ponerme en clave fundamentalista sobre este tema pero creo que hay dos palabras, y todos los actos que conllevan, que son pre-ciclar y reutilizar sobre las que no se hace un énfasis especial. Ambas requieren una perspectiva especial, un pequeño esfuerzo de planificación y, muy especialmente, una cierta sensatez a la hora de decidir poseer, de adquirir un bien nuevo, ¿lo voy a disfrutar, tiene sentido este gasto?

Tengo edad suficiente para recordar los botes de botones, las bolas de cuerdas y las botellas de casco retornable. No digo que fueran tiempos mejores pero entre eso y tirar un aparato de vídeo porque las instrucciones son muy complicadas, creo que se nos ha escapado algo.

Vivo enfrente de un edificio de “usos múltiples”, que se terminó de construir en 2006 y que al día de la fecha no se ha utilizado para ninguno de esos “múltiples usos”. Tres mil metros cuadrados de edificio fosilizado antes de nacer. ¡Eso sí que es desperdicio! Hoy estoy un poco escatológico y me acuerdo del refrán, “más caga un buey que cien golondrinas”.

En fin, os remito a una página donde podréis echar un vistazo a unas cuentas “cagadas de bueyes”, con perdón, para que os forméis/reforcéis  vuestro propio criterio. Ahí va: abandonado por el hombre

Un mensaje al aire: Reciclemos papeles y botellas pero, sobre todo, ¡pre-ciclemos edificios!

Un lujo

Este mes, esta sombra se viste con sus colores más brillantes, ilustrándose con el lujo de un cuadro de Fátima González de Castejón. Una gaviota despliega sus alas antes del romper el espejo del agua. Merece la pena dedicar un tiempo a disfrutarlo.   

Podéis mandar vuestras opiniones a Simelmo Marno

 

Comparte:
Comentarios

Normas de uso:

Esta es la opinión de los internautas, no de Bonding.es

No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.

Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Nos interesa saber vuestras opiniones, envíalas aquí