Testigos de su Superación | April 2011

Darío Silva

Escrito por Belén Zurita

Darío Silva

Su fuerza, sus ganas y su espíritu de lucha le convierten en uno de esos héroes anónimos en los que uno no quiere convertirse jamás...


Los deportistas de elite tienen una especial disciplina. Saben lo que es trabajar duro, entrenar muchas horas para poder conseguir el objetivo marcado. Esa huella que cada entrenamiento les ha dejado en el carácter es para toda la vida...

Hoy me detengo en la historia de Darío Silva Pereira. Un futbolista uruguayo al que conocimos muy de cerca los aficionados españoles tras su paso por el Espanyol el Málaga y el Sevilla.

Su fuerza, sus ganas y su espíritu de lucha le convierten en uno de esos héroes anónimos en los que uno no quiere convertirse jamás….

Su pasión desde niño fue el fútbol. No cabía duda. Su primer club profesional fue el Defensor Sporting club uruguayo pero pronto ingresó en El Peñarol, uno de los principales equipos a nivel nacional. Su progresión le hizo pronto dar el salto a Europa, concretamente al Cagliari. Y de ahí a España.

Un sueño hecho realidad.

Su primera aventura en nuestra liga fue en el Espanyol el equipo en el que recaló en la temporada 1998/99. La siguiente aterrizó en el Málaga, el equipo con el que verdaderamente se dio a conocer en nuestro país y en el que estuvo cuatro temporadas siendo uno de los referentes del equipo.

Quizá sus años más felices son los que pasó en el club equipo malagueño. De hecho en este equipo entró en la historia de la Liga marcando el gol más rápido que se había marcado nunca: nada menos que a los siete segundos del pitido inicial.

La pareja de la doble D, así se le llamaba a Dely Valdés y a él, hicieron algunos de los mejores partidos de la historia reciente del Málaga.

Su buen hacer no pasó desapercibido y José María del Nido, el presidente del Sevilla le fichó en el verano de 2003.

Pasó dos temporadas en el club hispalense y tras un fugaz paso por la Premier League decidió su retorno a Uruguay. Darío volvía con la sensación del que ha hecho las cosas bien: diez años en la primera línea del fútbol profesional en Europa, un nombre, una meta alcanzada y una carrera aún prometedora.

Ya sabía muy bien lo que era el sacrificio pero lo que no sabía era que sería su lema de vida a partir del 23 de septiembre de 2006, el día que su vida cambió por completo.

Junto con otros dos ex futbolistas, Elbio Papa y Dardo Pereira, aquel día viajaba en su camioneta cuando perdió el control y acabó impactando contra un poste de luz. El accidente le provocó una rotura de cráneo y una grave fractura en su pierna derecha. Sus compañeros corrieron mejor suerte y no sufrieron más que heridas leves.

El mismo día del accidente y con su vida corriendo peligro, los médicos decidieron amputar la parte inferior de su pierna. Tuvo que ser inducido a un coma y a los dos días Darío se despertó solo y sin saber qué es lo que había pasado. Fue a incorporarse aún confundido y según sus propias palabras sintió pánico cuando comprobó al ir a calzarse que no estaba su pie derecho.

El pánico le duró poco. Sus familiares cuentan admirados cómo cuando el médico le explicó su nueva situación bromeó con que había sido por haber jugado en el Peñarol, el club que más goles le ha hecho al Nacional el equipo del que el médico era seguidor acérrimo.

Su nueva vida que empezó el 5 de octubre de 2006. Y Darío silva supo estar a la altura de las circunstancias. Reconvertirse. Reinventarse. De su afición por los caballos encontró una dedicación en las carreras.

Recientemente ha confesado su deseo de competir en los Juegos de Londres en la modalidad de remo, un deporte con el que lleva volcado varios años.

Pero su deseo desde el accidente fue siempre uno: el de volver a un terreno de juego. “Denme una pelota, sé que podré, es para lo que nací”

Dos años y medio después de sufrir la amputación de su pierna, un partido benéfico entre “estrellas uruguayas” y “famosos argentinos” le dio la oportunidad de volver a sentirlo.

Y el 13 de enero de 2009 uno de los mejores jugadores uruguayos de los últimos tiempos cumplió su promesa. Volvió a respirar el olor del césped. Volvió a abrocharse las botas y por fin Darío Silva Pereira volvió a jugar al fútbol. Y Marcó dos goles.

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El autor

Belén Zurita

 

Licencia en Periodismo y Licenciada en Comunicación Audiovisual. Ha sido reportera de Punto Radio y Corresponsal de la agencia EFE. Actualmente es Presentadora del programa "Fútbol por el Mundo", que se emite todos los jueves a las 22:30 en Canal + Liga

 

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Nº 149 Julio de 2014 - Año IX

ISSN 1989-2101

 
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