Creo que la sonrisa de oreja a oreja que acaba de aparecer en mi cara es la mejor respuesta a esta pregunta. Sonrisa compuesta por la suma de varios factores:
- El recuerdo de buenos momentos; de fines de semana que comprendían clases, vinos, comidas, siestas… (¡y desde aquí quiero mandar un abrazo enorme a mis compañeros!)
- El hecho de haber supuesto abrir un camino nuevo, por el que todavía sigo transitando
- Los frutos del proceso: un cambio radical en mi vida, en mi actitud y en mí misma.
Supe de los Master haciendo terapia en Galene y me acuerdo de que entonces pensé algo así como "esto no es para mí". Sin embargo, algún tiempo después decidí matricularme, planteándomelo como un regalo a mí misma, por puro interés personal, como un ejercicio de crecimiento, paralelo a mí trabajo en recursos humanos, pero fuera de mi rutina habitual. La excusa para hacerlo (por aquel entonces todavía las necesitaba) fue que quizás al finalizar podría ayudar a otras personas que también están quemadas en su trabajo.
Me inscribí en el Master, pues, de manera algo inconscientemente, pensando que serían unas sesiones distintas en las que aprendería algo nuevo y ya está. ¡No tardé en darme cuenta de mi error! Este Master se "vivía", no sólo se aprendía. Me encontré, sí, con unas jornadas llenas de teorías desconocidas, que me iban abriendo, de manera bastante perceptible, nuevas perspectivas; pero también el “microsistema” que conformaba el propio Master (profesores y, sobre todo, compañeros) que me dio la oportunidad de revisar, de arriba abajo y de abajo arriba, mi vida, mis creencias…; verme desde esos nuevos puntos de vista y responsabilizarme de ello. ¡Me entró pánico! Llegué a plantearme huir en más de una ocasión, pero el vínculo formado con mis compañeros me ayudó a seguir hasta el final.
Lo que comenzó como una mera curiosidad personal llegó a formar parte importante de mí y provocó un giro en mi vida profesional, hasta el punto de que hoy dedico parte de mi tiempo a mi consulta de Counselling y, por supuesto, sigo formándome.
Esta experiencia, en definitiva ha traído luz, perspectiva y horizontes a mi vida y más, que me es muy difícil explicar, pero que siento intensamente. Y estoy muy agradecida por ello. |