
- ¿Me permite que la interrumpa?- dice el hombre a la mujer que tiene sentada enfrente.
- Adelante.
- ¿No entiende algo? Ha releído el último pasaje varias veces.
- ¿Le importa?
- Sí, esa novela me perturbó durante algún tiempo.
- ¿Y qué opina?
- Todavía espero el final.
- No me lo cuente, ¿quiere?
- Me ha parecido ver que está en la página 189 añade él incorporándose-. ¿Está usted en la parte en la que él le insinúa que la ama, pero ella no está segura entonces él…?
- …Comenta que la esperará, pero ella le responde que siga, que está casada y no puede…
- …Y a él no le importa; ve en sus ojos que no es feliz y está seguro que le acompañará.
- ¡Exacto!- exclama ella sonrojada mientras abre el bolso y hace que busca algo.
Él la observa por la ventanilla, contemplando su reflejo sobre el cristal.
- Al final dice que se irá con él en la siguiente parada.
- Le había dicho antes que no me lo contara- le reclama ella cerrando el libro.
- Lo siento, no pude contenerme.
- ¿Es cierto?
- Claro…, no regresa a casa.
- ¿Y luego? ¿Cumple su promesa?
- No sé, nunca llegan a la maldita parada: se termina.
- Vaya, ¡qué final…! No me gustan así.
- ¿Cómo entonces?
- Con un desenlace transparente, sin misterios, y si es feliz, mejor- ella se ríe- . Pero eso ocurre mucho después supongo. Yo todavía no he llegado ni a la mitad y ya él le ha hecho la propuesta. ¿Cómo sigue? Queda mucho aún, ¿no?
- Pues sí, pero no ocurre nada especial: oyen el traqueteo de los raíles mientras meditan, esperando a que anuncien su parada.
-La releía porque me vi reflejada –explica ella abriendo de nuevo la novela por la misma página.
-¡Vaya! –dice él apartando la mirada -. Quería preguntarle algo más, si no le importa –añade desabrochándose el anorak.
-Sí, ¿qué es?
-La he venido observando desde hace meses –expone él levantándose para dejarse caer otra vez.
-Yo también me he fijado en usted.
-Creo que me he enamorado –dice él, pálido.
-Adelante, le escucho –la mujer no pestañea ahora.
-¿Vale la pena que siga?
-No lo sé.
Y ella pasa por fin la página y finge que continúa leyendo. |