Muchos no sabrán de lo que estoy hablando. Y hasta hace unos días, yo tampoco sabía qué era esto de la biodiversidad, hasta que, de repente, vi un anuncio en una parada de autobús sobre ello. Pero no me aclaraba nada, es más simplemente incluía una frase publicitaria y una página web (que era, en cuestión www.habladebiodiversidad.com). Entonces pensé rápidamente en Pachamama, podía ser un buen tema sobre el que hablar. En la página se dice que este es el año de la biodiversidad, e incluye un link desde el cual bajarte un “libro”. Si os lo descargáis, podréis aprender muchas cosas sobre el tema, aunque yo aquí intentaré haceros un resumen, para que veáis lo importante que es.
Según el Convenio sobre Diversidad Biológica de 1992, la biodiversidad es “la variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos, entre otras cosas, los ecosistemas terrestres y marinos y otros sistemas acuáticos, y los complejos ecológicos de los que forman parte; comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especies y de los ecosistemas”. Para que nos quede algo claro, la biodiversidad abarca la variedad de formas en las que se organiza la vida. Incluye todas las especies que conviven con nosotros en el planeta, sean animales, plantas o virus, espacios o ecosistemas de los que forman parte, o los genes que hacen a cada especie diferente del resto.
La biodiversidad se divide en tres niveles diferentes, pero con gran relación entre ellos: la diversidad ecológica o de espacios, la diversidad de especies y la diversidad genética. Estos, a su vez, se organizan en niveles jerárquicos, por lo que la diversidad de espacios incluye la diversidad de especies y éste, a su vez, la diversidad genética. Estos tres elementos de la biodiversidad han de tenerse muy en cuenta a la hora de proteger y cuidar la biodiversidad ya que, si nos olvidamos de uno de ellos, estaremos haciendo sólo la mitad del trabajo.
Nuestro país es, precisamente, el más biodiverso de Europa. Esto es una oportunidad y un privilegio para los españoles, pero implica además una mayor responsabilidad de cara a la conservación de este patrimonio natural, tanto por parte de las administraciones públicas, como por parte de la sociedad.
La importancia de la biodiversidad se encuentra en que es la base de los servicios y bienes que nos proporcionan los ecosistemas. La pérdida de la biodiversidad implica un deterioro de estos servicios, y su consecuencia es un empeoramiento de la salud humana, una mayor inseguridad alimentaria, una mayor vulnerabilidad ante catástrofes y cambios ambientales y, en definitiva, una disminución de nuestra calidad de vida.
Como veis, la biodiversidad hace mucho por nosotros, y ahora es el turno que agradecérselo y hacer algo por ella. Nuestros hábitos de consumo y gestos cotidianos tienen un gran impacto sobre la biodiversidad. Empieza por medir tu “huella ecológica” personal. Es una forma sencilla de medir el “impacto” que cada uno causa sobre el planeta.
Qué puedes hacer por la biodiversidad
Estos son algunos de los consejos dados en el libro “¿Qué es la biodiversidad?”, del que ya os he hablado antes, y que podréis encontrar en la web www.habladebiodiversidad.com
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Apaga por completo todos los aparatos que consumen electricidad. Para evitar dejar los aparatos en modo de espera existen ladrones con interruptores, cambiar las bombillas por modelos de bajo consumo, apagar completamente todos los aparatos eléctricos y no dejarlos en modo de espera...
- Usa el transporte público, la bicicleta y o ir caminando siempre que puedas.
- Reduce tu consumo de carne y elige bien tu pescado. El consumo de carne es el responsable del 18% de las emisiones que causan el cambio climático.
- Evita o reduce el uso de productos que presentan mayor toxicidad. Prueba a usar un poco menos de detergente la próxima vez que laves la ropa o limpies tu casa. Deja de usar productos que llevan símbolos de toxicidad en la etiqueta. Opta por las marcas que ofrecen productos ecológicos. ¿Sabías que algunos productos de limpieza incluso los puedes fabricar tú mismo?
- Separa lo que es reciclable y ten cuidado con los productos especiales. Reciclar tus residuos es tan importante como no tirar algunos desechos a la basura; muchos de los productos que utilizas requieren un tratamiento especial a la hora de ser eliminados y, por lo tanto, deben ser depositados en los denominados “puntos limpios” o “espacios de recuperación y reciclaje”.
- Si dispones de un jardín, una terraza o un patio, aprovecha plantas de la zona en la que vives; esto puede ayudar tanto a conservar las especies locales, como a facilitar el mantenimiento de tu jardín. En todo caso, no compres especies exóticas, sean plantas o animales, y no devuelvas nunca tus loros, cacatúas, iguanas, tortugas y otros animales de compañía a la naturaleza. Algunos de estos animales, por ejemplo, las tortugas, se pueden convertir en una especie invasora y desequilibrar nuestros ecosistemas
- Compra productos de agricultura ecológica. Si puedes, elige productos de agricultura ecológica, ya que tiene menor impacto ambiental.
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