Nº 92 Octubre de 2009 - Año VIIII
ISSN 1989-2101
 
 
 
 
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Pachamama| por Mafo
El efecto mariposa
"Si agita hoy, con su aleteo, el aire de Pekín, una mariposa puede modificar los sistemas climáticos de Nueva York el mes que viene."
 

Hoy en día a todo el mundo le suena “El efecto mariposa”, pero casi nadie sabe lo que es; su explicación es bastante compleja.

Hacia 1960, el meteorólogo Edward Lorenz se dedicaba a estudiar el comportamiento de la atmósfera, tratando de encontrar un modelo matemático, un conjunto de ecuaciones, que permitiera predecir a partir de variables sencillas, mediante simulaciones de ordenador, el comportamiento de grandes masas de aire, en definitiva, que permitiera hacer predicciones climatológicas.

Lorenz realizó distintas aproximaciones hasta que consiguió ajustar el modelo a la influencia de tres variables que expresan cómo cambian a lo largo del tiempo la velocidad y la temperatura del aire. El modelo se concretó

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Pero, Lorenz recibió una gran sorpresa cuando observó que pequeñas diferencias en los datos de partida (algo aparentemente tan simple como utilizar 3 ó 6 decimales) llevaban a grandes diferencias en las predicciones del modelo. De tal forma que cualquier pequeña perturbación, o error, en las condiciones iniciales del sistema puede tener una gran influencia sobre el resultado final. De esta manera se hacía muy difícil hacer predicciones climatológicas a largo plazo. Los datos empíricos que proporcionan las estaciones meteorológicas tienen errores inevitables, aunque sólo sea porque hay un número limitado de observatorios incapaces de cubrir todos los puntos de nuestro planeta. Esto hace que las predicciones se vayan desviando con respecto al comportamiento real del sistema.

Lorenz intentó explicar esta idea mediante un ejemplo hipotético. Sugirió que imaginásemos a un meteorólogo que hubiera conseguido hacer una predicción muy exacta del comportamiento de la atmósfera, mediante cálculos muy precisos y a partir de datos muy exactos. Podría encontrarse una predicción totalmente errónea por no haber tenido en cuenta el aleteo de una mariposa en el otro lado del planeta. Ese simple aleteo podría introducir perturbaciones en el sistema que llevaran a la predicción de una tormenta.

De aquí surgió el nombre de efecto mariposa.

Se denomina, por tanto, efecto mariposa a la amplificación de errores que pueden aparecer en el comportamiento de un sistema complejo. En definitiva, el efecto mariposa es una de las características del comportamiento de un sistema caótico, en el que las variables cambian de forma compleja y errática, haciendo imposible hacer predicciones más allá de un determinado punto, que recibe el nombre de horizonte de sucesos.

Desde el Pachamama queremos reflexionar sobre esta evidente interrelación de todos los elementos de un mismo sistema. Queda claro científicamente que nada de lo que sucede queda aislado, y que cualquier leve movimiento en un extremo puede ocasionar grandes cambios en el otro extremo del sistema, aunque no podamos ver el flujo de esa causalidad.

Pero si sabemos esto, está comprobado científicamente, ¿por qué  seguimos tratando nuestro ecosistema como su fuera elementos aislados? Veamos el caso de los insectos, no es exagerado decir que el aspecto de la naturaleza actual se debe en gran parte a los insectos. En el mundo vegetal predominan las plantas con flores, pues bien, antes esto no era así, y ha ocurrido gracias a los insectos, que eran quienes las polinizaban.

Los insectos agrupan cerca de un millón de especies y posiblemente, otras tantas aún sean desconocidas; son, por mucho, el grupo taxonómico más numeroso de todos, incluyendo a los vegetales. Habitan en todos los medios terrestres a excepción de las grandes elevaciones y los casquetes polares, incluso que los humanos.

Dos de cada cinco organismos vivos son insectos. Esto tiene que relacionarse con términos ecológicos tales como biomasa o biodiversidad, que son muy importantes, por ejemplo, en términos de programas de conservación. Incluso se ha demostrado que la biomasa que los insectos aportan a un ecosistema puede ser impensable. Se ha estimado que la biomasa de hormigas en los trópicos es muy superior a la del conjunto de mamíferos.

Pero es que las funciones de los insectos en cualquier ecosistema son muchas y variadas: recicladores de nutrientes y de materia orgánica, polinizadores, predadores, parasitoides. Muchas de las plagas agrícolas lo son debido a la ausencia de estos parasitoides y predadores en el ecosistema.

Les recomendamos este cuento de Ray Bradbury, que refleja el efecto mariposa.

Para saber más de Entomología y de la conservación de los insectos en nuestro planeta les recomendamos las siguientes páginas:

Aracnet

Ecología e Insectos

Instituto de Ecología

Desde Pachamama nos interesa saber vuestras reflexiones respecto a estos temas, o tantos otros, que tengan que ver con el cuidado de nuestro planeta y de los seres que habitamos en él.

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