Si nos dicen que los hábitos alimentarios de los españoles han cambiado en los últimos años, ya no nos extraña. Y es que, poco a poco, estamos cogiendo esas costumbres anglosajonas o, incluso, del resto de Europa, y variando tanto las horas como la alimentación. Un reciente estudio del Observatorio de la Alimentación de la Universidad de Barcelona ha revelado que los españoles comemos cada vez menos en las comidas principales (desayuno, comida y cena), y que, en cambio, picamos más entre horas.
Al tratarse Bonding de una revista de psicología, queremos tratar este tema desde ese punto de vista. En muchas ocasiones, con este comportamiento intentamos evitar o disimular otra sensación que el cuerpo puede notar, como es la ansiedad. Picar entre horas puede que nos calme esa sensación de hambre a corto plazo, pero lo que realmente intenta calmar es la ansiedad. Otra excusa que nos lleva a picar entre horas es el aburrimiento. En la típica tarde de domingo, en la que no tienes nada que hacer y, como consecuencia, “picas” algo. Con esta conducta no sólo no calmas ese sentimiento, si no que puede incluso incrementarse.
Para evitar que esto se produzca, hay que primero de todo, ser consciente de que eso es ansiedad y, después saber cómo controlarlo. Por eso la edición de Mayo Clinic Women's HealthSource te ofrece estas 7 valiosas sugerencias para entender y superar el comer emocionalmente:
1. Aprende a reconocer cuándo tu hambre es real. Sentir ansias por cualquier alimento dulce después de la comida posiblemente es hambre emocional, no hambre verdadera.
2. Identifica los desencadenantes para comer. Llevar un diario te ayudará a encontrar qué te lleva a comer emocionalmente. Anota qué alimentos comes, la cantidad y el momento de comer, y sobre todo qué sentimientos te surgen después de comer.
3. Encuentra consuelo en otra parte. En lugar de buscar galletas o golosinas, sal a caminar un poco, ordena tu cuarto, llama a una amiga, escucha música, lee o ve al cine.
4. Controla el estrés de manera sana. Para disminuir la tensión de forma saludable, haz ejercicio diariamente, duerme alrededor de ocho horas diarias y fomenta la compañía con tus familiares y amigos.
5. Lleva una alimentación consciente. Enfócate en un régimen sano y equilibrado y serás más consciente de las sensaciones y pensamientos que te provoca emocionalmente la comida.
6. Desecha los alimentos insalubres. Evita tener en la nevera o armarios comida "reconfortante", es decir, aquella con un alto contenido calórico. En su lugar, considera otros alimentos sanos y ricos a la vez como una ensalada, sopa de verduras o té de frutas.
7. Ingiere refrigerios sanos. Entre comidas opta por colaciones de bajo contenido graso y calórico, como jamón de pavo, o yogurt desnatado con fruta picada.
|