ISSN 1989-2101
 
 
 
 
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Artículo| por Günter Jursch
La estructura autocurativa
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Günter Jursch . 

Terapeuta Naturista, Formado en metodo Gestalt, de Dan Casriel en Nueva York, de Outward Bound School. Miembro de la Asociación de Analistas Transaccionales (ATA) en asociación con la European Association of Transactional Analysis (EATA)

RESUMEN

Se presenta una visión general de la estructura autocurativa y las consecuencias de ciertas decisiones infantiles referentes a la salud física y el bienestar. El autor también describe un método que ha utilizado, aparte de la psicoterapia, para ayudar a sus clientes a mantener esta estructura en buena forma: entrenar la forma física para apoyar una reacción rápida. El trabajo del autor está basado en primer lugar en el concepto del Guión de Vida y de los Permisos (Berne, 1975), de la Re-Decisión (Goulding, 1979) y del Contrato de Cerrar Salidas de Emergencia Destructivas (Schlegel, 1987). Palabras clave: células killer, fagocito, placebo, recaída, estructura autocurativa, sistema inmunitario.

ABSTRACT

A general view is presented of the human self-healing structure and the consequences of certain decisions in early youth regarding physical health and well-being. The author apart from psychotherapy describes a method which he has used in order to improve the general fitness of this structure in order to ensure quick reactions in full blast. The psychotherapeutic work of the author is based in first place on the concept of Life Script and of Permissions (Berne, 1979), of Re-Decision (Goulding, 1987), and of a contract to close destructive Emergency Exits (Schlegel, 1979). Key words: Killer Cells, Phagocyte, Placebo, Relapse, Self healing structure, Immune system

Detalles de la estructura autocurativa

En el caso de muchas enfermedades, es conveniente echar un vistazo a la posibilidad de utilizar todas las facultades de la estructura autocurativa, pues muchas veces resulta indicado alternar programas psíquicos que la bloquean, frenan, o la activan excesivamente. Considero como estructura autocurativa al sistema inmunitario, que combate infecciones y elimina células defectuosas, junto con las posibili da des de cerrar heridas con piel nueva o con cicatrices, de consolidar fracturas, de reparar cartílago, etcétera. Su fin último es proteger al organismo y restablecer su función en caso de ser dañado.

El sistema inmunitario no tiene una ubicación anatómica concreta, sino que se encuentra en la mucosa intestinal, en la sangre, en la médula, en el timo, en el apéndice, en los ganglios linfáticos, y en muchas otras partes más. En este sistema, las células killer desempeñan un papel muy importante. Estas células aniquilan microbios y otros agentes patógenos que han entrado desde el exterior y células del propio cuerpo mal constituidas, como es el caso de las células cancerosas y de las proliferaciones benignas. Los fagocitos, que también forman parte del sistema, desempeñan una tarea similar: digieren esas células y también sustancias ajenas, células envejecidas, detritus, virus, hongos, esporas y células del propio cuerpo dañadas por heridas o quemadu ras. Muchas veces sacrifican su vida en el proceso.
Las células killer naturales se reproducen muy rápidamente cuando hay señales de peligro de heridas e infecciones. Tales señales pueden ser el miedo a caerse desde una altura, en cuyo caso las heridas serían casi inevitables y la entrada de patóge nos sería la consecuencia. Muchas veces, la simple idea de una gran altura ya provoca este efecto. Mirar desde una altura considerable nos produce reaccio nes físicas muy manifiestas, como palpitaciones y otras, que nos informan de que nuestro organismo se prepara para una situación difícil. Una herida leve también estimula la multipli cación de esta clase de células.

Los fagocitos reaccionan de modo similar, y pueden multipli car se y aumentar su actividad mediante ejercicios de relajación combina dos con la visualización de que son como pequeños animales voraces con grandes dientes que se comen a las células dañinas (Bannasch, 2008). Desde luego, estas técnicas sólo tienen un efecto limitado en el caso de que haya una tendencia inconsciente a enfermar o a permanecer enfermo. Esta tendencia será explicada más adelante.

El sistema inmunitario tiene otros medios de defensa, como por ejemplo, las inmunoglobulinas (anticuerpos).

Situaciones al límite entrenan reacciones efectivas

A continuación incluiré un texto que publiqué anteriormente (Jursch). En mis «Entrenamientos de situaciones al límite», el objetivo era en primer lugar hacer amistad con el miedo y entrenar la valentía. Una persona solamente puede ser valiente si tiene miedo, pues la valentía significa tener miedo y hacer lo mejor en cada situación. Quien no tiene miedo no puede entrenar su valentía. Por esta razón, el primer objetivo de los entrenadores fue crear ansiedad sin que existiera peligro real. 

En segundo lugar, estos entrenamientos sirvieron para mejorar la forma física general. Estar en forma también es útil para la estructura de autocuración, pues el sistema inmunitario es activado automáticamente en estas situaciones, lo que ayuda a que entre en acción más rápida y eficazmente cuando es necesario. Estimo este aspecto como absolutamente necesario, ya que el modo de vida que llevamos en los países industrializados provoca que nuestro sistema se vuelva «perezoso», y que tienda a reaccionar demasiado tarde y sólo a media máquina, sin usar toda su fuerza. La salud general del sistema se muestra mediante reacciones efectivas; es decir, reacciones intensas e inmediatas.

El entrenamiento de una reacción adecuada se produce automáticamente si no vivimos de un modo «demasiado civilizado». Esto me pareció claro cuando observé que norteamericanos de clase media, con hábitos de higiene adecuados, llegaron a Indochina en los años cincuenta y enfermaron más fácilmente que los europeos, que no habían gozado de esas condiciones en toda su vida. Los niños europeos solían jugar en un entorno menos higiénico, y tenían la costumbre de meterse dulces en la boca después de haberlos recogido del suelo.

A continuación se muestran tres fotografías de entrenamientos en Mallorca. En la primera se me ve saltando al mar. La situación parece más peligrosa de lo que realmente fue por las rocas y el mar, algo agitado. Estoy demostrando que no importa un gran rendimiento deportivo ni la elegancia en el salto, sino únicamente el hecho de superar un freno interior.

Cuadro de texto:
Cuadro de texto:
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En la segunda foto se puede ver una cursillista que, con elegancia y valentía, hace un salto que parece muy arriesgado. Sin embargo, siguiendo las instrucciones y demostraciones del entrenador, no lo es más que cruzar una calle después de haber advertido que no vienen vehículos. En la tercera imagen se ve un ejemplo de trepar yrapelar.

En todos los casos se trata de ejercicios que causan estrés de corta duración, lo que en general motiva una multiplicación rápida de células killer y otros factores que activan el sistema inmunitario sin que el ejercicio supere las fuerzas de los partici­pantes, que no tienen experiencia en este campo. Desde luego, es también responsabilidad del entrenador que el participante no se fatigue excesivamente.

Una vida sana apoya la resistencia

En resumen, nuestro sistema inmunitario sólo es eficiente si reacciona rápidamente y con energía.

Una vida sana es muy útil para cuidar este sistema, y para ello se pueden contemplar los siguientes ejemplos:

  • Movimientos: caminar, pasear, montar en bicicleta, nadar, bailar, deportes (excepto los de competición).

  • Expresión emocional: llorar, reír, gritar.

  • Actividades sociales: conversaciones, abrazos, caricias, placeres sexuales, cantar en compañía, masajes, ejercicios como los mostrados en las fotos, juegos, etc.

  • Actividades a solas: cantar, jugar, leer, componer, escribir, trabajar, bricolaje, escuchar música, ejercicios como yoga o relajación, ejercicios de respiración.

  • Pequeñas heridas: muchas veces son causadas sin que seamos conscientes de ello, como en el caso de ciertos deportes, tatuajes, pendientes y otros adornos, cicatrices practicadas en algunas culturas con fines estéticos, tratamientos como acupuntura, inyecciones, sangrías, etc. Claro está que la intención primera no es esa en el caso de los tratamientos, pero sí, tienen el efecto segundario que nos interesa aquí.

Métodos naturistas para estimular la resistencia

Aparte de los tratamientos arriba mencionados, el sistema inmunitario puede ser estimulado contra las infecciones mediante medicamentos y ungüentos naturales, como es el caso del extracto obtenido de la flor de la Echinacea purpurea, una plantautilizada desde hace siglos por los indios americanos. El veneno de esta planta activa el sistema inmunitario sin sobrecargarlo. En la «farmacia de la Naturaleza» existen varias sustancias que también cumplen esta función. También sustancias minerales como el citrato de calcio, algunas veces mezclado con una cantidad menor de citrato de magnesio, tiene un efecto positivo.

El campo de la homeopatía ofrece la posibilidad de activar una reacción específica; es decir, una reacción concreta contra una enfermedad o clase de enfermedades determinadas. La palabra «homeopatía» (del griego homoios = similar y pathos = sufrimiento) significa, precisamente, que la enfermedad se combate introduciendo un agente patógeno similar al que la provoca. Se puede decir que tal agente activa el sistema inmunitario para luchar mejor contra esa enfermedad u otras enferme dades parecidas a ella. Este método, considerado como supersticioso por algunos médicos, es casi idéntico al principio de la medicina académica en el caso de la vacunación activa, que se ha usado a gran escala para evitar epidemias de viruela. En este caso concreto, se usó el virus de las vacas para la vacunación; aunque algo diferente al virus humano, es lo suficiente mente similar como para «entrenar» al sistema inmunitario humano contra la viruela.

El Dr. Samuel Hahnemann estableció un sistema muy amplio basado en la homeopatía para enfermedades, e hizo este término mundial mente conocido. Incluso, los adversarios del sistema en cuestión reconocen esta parte, pero critican que Hahnemann exageraba el grado de dilución del agente activo.

Un gran número de indicios señalan que el «efecto placebo» también activa muchas veces la estructura autocurativa de un modo muy eficiente. Su función en tal caso parece ser: Retirar un freno que se hallaba en la estructura autocurativa. «Placebo» quiere decir «me gusta», y se trata de productos presentados como fármacos, pero que no lo son (Rose, 2005).

¿Vacunar contra cánceres?

Aparte del punto de vista psicosomático, existen investigadores que están trabajando en entrenar al sistema inmunitario mediante la vacunación para luchar más intensamente contra las células cancerosas. No hablo aquí de vacunas como la del virus que causa el carcinoma cervical (Cervix uteri), sino de méto dos que activan la agresividad contra las células cancerosas directamente.

En 2007, Ralf Dressel, inmunólogo de la Universi dad de Göttingen, consiguió que células killer naturales fuesen activadas para reconocer y aniquilar células cancero sas de ratones. La activación se provocaba con la proteína del estrés HSP70, que es produci da por las mismas células cancero sas. Ahora, los investigadores quieren descubrir si la HSP70 también puede activar células killer humanas (Dressel y otros, 2007).

Otros investigadores están trabajando en la misma dirección en varias partes del mundo. Por ejemplo, el Dr. Djordje Atanacovic, del Centro de Investigación del Cáncer de la Clínica Universitaria de Hamburg-Eppendorf, investiga la posibilidad de combatir el cáncer de pulmón con un método comparable. 

Cuando el sistema inmunitario lucha contra el propio cuerpo

Sin embargo, hay que prestar especial atención para no sobreactivar el sistema inmunitario, pues ello causaría alergias que podrían ser incluso mortales (choque anafiláctico). En los casos menos graves, puede resultar en inflamaciones de articulaciones muy dolorosas (artritis), enfermedades de la piel más que desagradables, y ataques inmunitarios contra cualquier parte del propio cuerpo, incluyendo el sistema nervioso, como en la esclerosis múltiple. En este caso, la disfunción de los nervios está causada por la lesión de las vainas de los mismos.

La Sociedad Alemana de Enfermedades Autoinmunitarias ha publicado más de 60 enfermedades causadas por una función errónea o excesiva de este sistema. Un caso grave es, por ejemplo, el de la esclerosis múltiple, que –al menos, en parte– está provocada por una actividad destructiva contra las vainas de los nervios del propio organismo, como ya hemos indicado.

Un método naturista contra la actividad excesiva del sistema parece tener bastante éxito: meterse en agua muy fría. En la medicina convencional se utilizan cámaras frías con temperaturas de hasta más de cien grados bajo cero. Medicamentos que frenan la actividad excesiva, como la cortisona, también son efectivos. Por desgracia, la cortisona puede disminuir la capacidad de autodefensa hasta un punto en que se pone en peligro al enfermo. Por esto, lo mejor sería evitar tanto la actividad excesiva como la disminuida.

Aparte de la función excesiva o errónea del sistema inmunitario, se plantea otra dificultad, y es que las células inmunitarias pueden invadir el cerebro. Esto, por lo general, supone una gran ventaja, pues las infecciones pueden ser combatidas allí. No obstante, ciertos parásitos pueden introducirse dentro de las células inmunitarias, con lo que consiguen evitar la barrera que protege al cerebro. En ese momento, dichos parásitos pueden manipular el sistema nervioso central del individuo parasitado para cambiar su conducta. Es el caso, por ejemplo, de la pequeña sanguijuela Opisthorchiasis, que «manipula» a las hormigas a las que parasita, «obligándolas» a agarrarse a las puntas de los tallos de hierba. Así, las hormigas pueden ser comidas fácilmente por ovejas y vacas, en el cuerpo de las cuales el parásito encuentra las condiciones óptimas para multiplicarse. Otros parásitos también utilizan el mismo método.

Enfermedades sin infecciones ni execrencias

Como dicho, aparte de las enfermedades causadas por infecciones y execrencias hay padecimientos contra los cuales el sistema inmunitario no tiene remedios. Tienen que ser tratados por otra parte de la estructura autocurativa. ¿Qué enfermedades son éstas? Un ejemplo son tensiones musculares excesivas o demasiado leves. Para estos la estructura en muchos casos únicamente necesita tiempo y descanso. Para otros tiene que haber un apoyo adicional.

Un método potente para influenciar las tensiones musculares es el biofeedback, un conjunto  para informar al paciente qué pasa en su cuerpo.

Aquí tengo un ejemplo, una instalación de biofeedback que había construido en 1979 para facilitar el relajamiento para jóvenes. El muchacho tiene un eléctrodo en un dedo y otro en otro dedo. Con esto se mide la resistencia eléctrica de la piel entre los dos electrodos. Cuando mayor está la tensión general, menor es la resistencia. Si el joven en la foto siguiente consigue aumentar la resistencia de la piel, él reduce automáticamente la tensión nerviosa. Si ha conseguido el grado de relajamiento deseado, el pequeño tren enciende las luces de la locomotora se pone en marcha. Por este modo una persona puede aprender de modo juguetón el relajamiento.

En el caso de una migraña, el paciente no se queda con un relajamiento general sino él ve en la pantalla el diámetro de la parte inflada del trayecto del vaso sanguíneo y se imagina que reduce el diámetro. Como la inflación se debe al hecho que los músculos en la entrada al trayecto inflado tienen poca tensión de restricción, pero los músculos a la salida tienen una tensión alta. De modo que el flujo de sangre está frenado a la salida y por consecuencia el trayecto en cuestión se infla, causando dolores que pueden ser extremos. Además puede haber trastornos de vista, problemas digestivos etc. En caso de reducción de la tensión muscular en la salida el trayecto se desinfla, y los dolores y trastornos desaparecen.

La información obtiene el aparato de biofeedback por radiografía de la situación real dentro de la cabeza y lo presenta de modo esquemática en una pantalla así:

Después de haber visualizado en un estado relajado la reducción del diámetro del trayecto del vaso en cuestión la imagen en la pantalla es así:

Durante el ejercicio el paciente recibe continuamente la imagen según el estado actual del vaso en cuestión. Esto le facilita seguir paulatinamente con su ejercicio reducir el diámetro del trayecto del vaso en cuestión.

Una vez reducido suficientemente el diámetro del trayecto inflado, los dolores y trastornos desaparecen. Habiendo aprendido esto el paciente ya no necesita el aparato y puede aplicar el relajamiento con visualización en casa o en su lugar de trabajo, retirándose por unos minutos de sus tareas. Una curación según re-decisión que se describe mas adelante, sería un paso más, o sea, sentir a tiempo el cansancio, permitiéndose automáticamente el relajar y descansar. Esto vale también en caso de borracheras de trabajo durante las cuales uno no siente el descanso. Después de una re-decisión también éstas serán interrumpidas antes de que causen daño. Y para el interrumpir ya no se necesitan migrañas. Quisiera mencionar que hay migrañas que tienen otras causas que excesos de trabajo.

Hay otras tensiones musculares que causan dolores muy fuertes, como gran parte de los lumbagos. En casos en los cuales la vértebra está mantenida en una posición mala por malas tensiones musculares, el regularizar las tensiones musculares, tales lumbagos desaparecen de un momento a otro. Si tal desigualdad no es corregida pueden surgir muchos otros problemas. Es interesante que según la medicina tradicional china, «la espina dorsal es la casa del alma». En muchos casos la estructura autocurativa arregla las tensiones automáticamente con unos días de descanso y relajamiento.

Aparte de tensiones musculares por ejemplo disfunciones glandulares causan malestares y enfermedades muy serias. En tal caso muchas veces la estructura autocurativa activa compensaciones. Por ejemplo, si el páncreas no produce o no verte bastante insulina, las glándulas de saliva bucal aumentan su producción. Con esto crecen los carrillos, dando a la cara una imagen similar a los carrillos de los hámsteres, cosa que se pueden ver a veces muy marcadamente en personas de edad avanzada. 

La falta de utilizar el sistema inmunitario o de utilizarlo con retraso o a media máquina muchas veces es causada por frenos funcionales: El sistema inmunitario está frenado por una "orden"  del sistema nervioso de quedar enfermo, de bloquear o frenar el proceso de curación.

El papel de la psique

Parece ser que nuestro sistema inmunitario elimina muchas veces células cancerosas sin que nos demos cuenta. Está claro que es necesario que el sistema mismo esté en buenas condiciones y dispuesto a reaccionar. Como ya hemos dicho, una vida demasiado «cómoda» conduce a que el sistema inmunitario se vuelva «perezoso». Por otro lado, esfuerzos exagerados tienen como consecuencia que todo el cuerpo se debilite, incluyen do el sistema inmunitario –un problema para los deportistas de competición–. Desde luego, el uso del «doping» también desempeña aquí un papel fundamental.

Por otro lado, las cargas psíquicas pueden llevar a una situación parecida; la muerte de personas queridas, una separación o un divorcio, discusiones en la familia, el acoso constante en el trabajo («mobbing»), el estrés por rivalidades continuadas, la excesiva supresión de emociones, etc. son ejemplos de ello. Por supuesto, una terapia puede alentar al paciente a enfrentarse a estas dificultades y mostrar mejores reacciones, reduciendo muy considerablemente el impacto psicosomá tico. Además, puede entrenar la evaluación a largo plazo de las ventajas y desventajas que conlleva su forma de actuar, ya sea mostrándose activo o pasivo. Esto puede abrir el camino para cambiar un ambiente destructivo por otro más positivo.

En el caso del «mobbing» y otros, hay que considerar la resistencia por querer cambiar algo, ya sea por miedo, ya sea por la ventaja que ofrece una situación «insoportable». Es el caso, por ejemplo, de pertenecer a una organiza ción en la que nos acosan, pero gracias a la cual contamos con un cierto prestigio profesional. Puede ser, también, el caso de las ventajas financieras que me ofrece mi empleo, mi situación familiar, horarios de trabajo cómodos, u otras.

También es importante descubrir si existe una tendencia inconsciente a estar enfermo, una orden de frenar toda la capacidad del sistema inmunitario. En tal caso hay una ventaja en la incapacidad de la cual la persona afectada generalmente no es consciente. Muchas veces se trata de personas que, en su infancia, decidieron incon­sciente mente algo más o menos así: «Sólo salgo de este cuello de botella si estoy enfermo»o «sólo tengo una vida agradable cuando estoy convaleciente«.Lo grave de esta situación es que, en muchos casos, unas ventajas mínimas son suficientes para conformarse con desventajas gigantescas. Aquí hay una incapacidad de medir ventajas inminentes en relación con daños, dolores y perjuicios a largo plazo, ligados de modo inseparable a una relativamente mínima ventaja. Esta dificultad es normal en nuestro subconsciente, que carece de la capaci dad para evaluar las consecuencias a largo plazo en el caso de una programación a edad temprana. De este modo, un estudiante puede enfermar muy seriamente por el simple hecho de temer a un examen. Sin embargo, y en la mayoría de los casos, ser suspendido en un examen proporciona una información muy valiosa para el próximo intento.

A continuación presento el símbolo «Yin-Yang», del Extremo Oriente, que demuestra gráficamente esta situación.

Pongamos por caso que la zona negra significa dolor, fracaso, enfermedad u opresión, y el punto blanco en esta zona significa «la única ventaja que, por desgracia, tenemos; eso sí, si aceptamos al mismo tiempo todo el campo negro que lo rodea». La ventaja, entonces, puede ser que esquivamos una situación que nos causa miedo o un esfuerzo que nos parece excesivo o desagradable, por ejemplo.

Un objetivo fundamental en una terapia psicosomática es cambiar la tendencia de enfermar por la disposición a estar sano. Esto requiere asumir las responsabilidades necesarias. Decir, por ejemplo, «quiero posponer el examen» o «he decidido desistir de este examen» significa que asumo la responsabilidad que eso conlleva. Esto supone que, en la mayoría de las situacio nes, asumir tal responsabili dad no me obliga a hacer algo que no quiero, pero sí me libera de las desventajas de una enfermedad psicosomática o de actos fallidos. En el Análisis Transaccional, el terapeuta tiene la misión de ayudar al cliente a cambiar la decisión infantil por una re-decisión adulta. Consideremos un contenido como «me permito asumir la responsabilidad que me corresponde» y «me permito gozar de buena salud y sentirme bien». Tal re-decisión no sólo es una decisión intelectual, sino una decisión tomada con la cabeza, el corazón y el vientre al mismo tiempo; dicho con otras palabras: «Tomo esa decisión conscientemente, sintiendo mis emociones y aceptando mis reacciones físicas». Esto es esencial para conseguir tal permiso liberador.

El balance es más favorable si estamos en el campo blanco del símbolo «Yin-Yang». Aquí, el área blanca es grande, la ventaja es grande, y el punto negro es relativamente pequeño. Un médico militar me puso un ejemplo hace décadas: un soldado alemán destinado al servicio militar en Rusia, en 1942, tenía una diarrea incurable y por ello se libró de ir al frente. Su enfermedad, muy probable mente, le había protegi do de enormes sufrimientos, mutilación, congelaciones o, incluso, una muerte prematura.

La mayoría de las enfermedades psicosomáticas no son «pupas»

Existe la idea generalizada de que las enfermedades psicosomáticas no son enfermedades «serias», e incluso se hacen chistes como: «El anticonceptivo más utilizado es el dolor de cabeza».

Sin embargo, en el caso de que la estructura de autocuración se encuentre frenada por la tendencia inconsciente a estar enfermo, aparece casi con seguri dad una enfermedad que puede ser extrema da mente grave, duradera y, a veces, muy dolorosa y con peligro de muerte.

El tratamiento psicosomático está indicado en tal caso, pues un tratamiento puramente físico no es eficaz por lo general, y si lo es, existe el peligro de recaídas o aparición de otra enfermedad. Incluso, la persona puede sufrir un accidente «por casualidad», con el mismo objetivo inconsciente: ser incapaz de hacer lo temido. Es más, en otros casos también puede existir no sólo el «deseo» de encontrarse incapacitado, sino también el de terminar con la propia vida. Esto puede mostrarse a veces con formulaciones como: « ¡Antes muerto que hacer eso!».

Consideremos otro ejemplo: las inflamaciones del apéndice pueden ser fatales, y a menudo tienen como objetivo inconsciente terminar con la vida. En estos casos no es posible una psicoterapia por falta de tiempo, los cirujanos tienen que trabajar con rapidez, ya que existe un peligro inminente. Se puede decir que intervienen cuando «la casa ya está ardiendo», y cualquier demora puede significar la muerte del paciente. El terapeuta psicosomático tiene que trabajar en la prevención, y no esperar hasta que la casa esté en llamas, sino intervenir cuando vea una señal de alarma; siguiendo con este ejemplo, cuando observe que el parqué frente a la chimenea muestra señales de hollín. El terapeuta no está presente durante la cirugía; el especialista en prevención de incendios tampoco es requerido ni deseado cuando la casa está ardiendo por los cuatro costados.

Con este artículo no pretendo afirmar que un buen entrenamiento del sistema inmunitario y una disposición psíquica favorable puedan evitar todas las enfermeda­des, todo el malestar, y que la investigación médica, naturista o fisioterapéutica, sean superfluas. Al contrario, estoy muy contento de que, en los últimos años, las investigaciones hayan tenido más en cuenta la función de la estructura autocurativa. Esto también incluye un mayor interés por la disposición psíquica y por el efecto de los placebos, efecto que desempeña un papel de gran importancia en la terapia psicosomática, en la medicina convencional y en la medicina alternativa.

Ejemplo de curación mediante un efecto placebo

Un «placebo» puede ser una píldora que parezca un medicamento, pero que, por ejemplo, sólo contenga almidón. También puede serlo una inyección sin utilidad farmacéutica alguna; lo asombroso es que bastantes enfermedades desaparecen tras la administración de tales píldoras o inyecciones (Rose, 2005).

El efecto placebo también puede conseguirse con rituales en los que se emplee fuego, humos aromáticos, cantos, imposición de manos, ceremonias religiosas, etcétera.

Quisiera relatar aquí un efecto placebo que utilicé hace años. Una madre llevó a su hija de cinco años a mi consultorio. La niña, de una belleza extraordinaria, tenía cientos de verrugas que habían resistido a todos los tratamientos. Pregunté a la niña si estaba dispuesta a venderme una verruga al precio de un marco alemán. La pequeña estuvo de acuerdo, y me mostró una verruga en el dorso de su mano. Con un rotulador, dibujé un círculo alrededor de la verruga y le dije: «Si la verruga desaparece, es que ya es mía y te daré el marco». Ella me miró de una manera que nunca podré olvidar, como si quisiera decirme: «Sé que esto es un truco; desde luego, puedo hacerla desaparecer».

La impresión de que la muchacha, en cierto modo, parecía saber lo que estábamos haciendo, me recuerda el siguiente comentario de Eric Berne: «El ’Adulto’ en el niño estudia la naturaleza humana con una gran inteligencia y excelente percepción; por eso, esta parte se llama ’pequeño profesor’. En la vida diaria, este profesor entiende más de psicología y psiquiatría que un verdadero profesor de universidad. Pero, después de muchos años de excelente formación y experiencia práctica, un verdadero profesor únicamente puede adquirir un conocimiento que, más o menos, equivale al 33% de lo que él ya sabía cuando tenía cuatro años. Pienso que el niño de cuatro años no sólo entiende mucho de psicología, sino que también sabe cómo frenar o activar su estructura de autocuración en ciertos casos. En el caso citado, todas las verrugas habían desaparecido quince días después.

Podríamos pensar, por tanto, que siempre utilizamos la curación mediante placebo en el caso de enfermedades psicosomáticas. Entonces todo estaría bien, el tratamiento sin dolor surte efecto rápidamente, no tiene efectos secundarios nocivos y es fácil. Claro, se trata de algo más que decir unas pocas palabras. La propia niña escogió la verruga «clave», la tocó con su dedo, vio y sintió cómo yo hacía el círculo sobre su piel, me miró atentamente quizá también para evaluar si mis intenciones eran buenas, etcétera.

En realidad, y a pesar de sus ventajas, sólo uso esta clase de «tratamiento» muy excepcionalmente, porque puede tener efectos peligrosos. En el caso referido –como, prácticamente, en todos los de esta índole–, la enfermedad, las verrugas, los dolores... eran la solución de un problema sugerida por los conocimientos y la capacidad del «pequeño profesor».

Eliminadas las verrugas, reaparece con toda su fuerza el problema que la enfermedad había mantenido oculto. Este bien podría ser una rabia inconsciente de la madre contra su hija por ser tan bella, por limitar su libertad, por frenar su carrera profesional, etc. La situación puede ser tan difícil que la hija, habiendo desaparecido las verrugas, se siente obligada a buscar un accidente u otra enfermedad más desventajosa que las verrugas. Como a la edad de cinco años aún no tenemos la capacidad de evaluar las consecuencias a largo plazo, los efectos secundarios nocivos psicológicos pueden ser peores que la enfermedad inicial.

Otra dificultad es que, si la persona que prescribe o aplica el placebo sabe lo que es, este «medicamento» o «tratamiento» muchas veces no tiene el efecto deseado. Por eso, las investigaciones sobre el efecto placebo se llevan a cabo mediante «double-blind-studies» (la persona que prescribe el placebo no sabe que lo es).

Quisiera mencionar que el efecto placebo desempeñaba un papel muy importante en la medicina antigua. Interesante, y generalmente subcon sciente, es también su papel hoy en día, tanto en la medicina convencional como en la alternativa. 

Curación mediante re-decisión

Las desventajas del proceso terapéutico completo son el costo, el tiempo y el esfuerzo, necesarios; las ventajas, una mayor libertad para el cliente y la capacidad de vivir una vida con mejor salud, bienestar y éxito. Para no pocos clientes la terapia, sea en grupo o individual, también tiene muchos momentos muy agradables y alegres.

Aquí relato un ejemplo que ya publiqué en otra ocasión. Una paciente tenía un cáncer que había empezado hacía poco, por lo que quedaba tiempo para un análisis psicosomático antes de empezar quimioterapia, rayos o cirugía. La mujer presentaba una larga historia de sufrimientos. En los últimos años nunca había pasado un período de más de dos años sin sufrir alguna cirugía. En el análisis resaltaba que no había tenido suficiente atención y caricias siendo niña. Cuando cumplió cinco años, la familia –excepcionalmente–, hizo una gran fiesta. Loca de alegría, ella subió a una mesa muy alta y saltó al suelo. Se rompió una pierna. En el hospital le pusieron una tablilla y yeso.

Durante un tiempo le prohibieron andar, y los hermanos la transportaban en un carrito hasta que la pierna se curó completamente. Cuando pregunté a la mujer qué le pareció esta temporada, ella sonrió llena de alegría y dijo: « ¡Ese fue el mejor momento de mi vida! ». Durante la convalecencia había sido el centro de atención sin ningún esfuerzo, podía mandar a los hermanos dónde tenían que llevarla, etc. Se casó muy joven, pero las atenciones del marido no eran suficientes ni de su agrado. Al poco tiempo, empezó a sufrir enfermedades que requirieron cirugía.

Después de meses de terapia, el cáncer desapareció sin tomar medicamentos, sin hacer otros tratamien tos. Cinco años después de terminar la terapia, la llamé por teléfono, preguntando cómo estaba de salud. Ella respondió que bien, no habían sido necesarias más operaciones, ni por cáncer ni por otro tipo de padecimiento, y añadió: « ¡Pero la terapia me dolió más de lo que lo hubiera hecho el bisturí del cirujano! ». Además, se quejó de que todos los años cogía un resfriado desde el momento de acabar la terapia, aunque nunca antes los había tenido. A pesar de ello, insistió en su agradecimiento.

La decisión que había tomado en su niñez, inconsciente para ella siendo adulta, fue, más o menos: «Si quiero que los demás me traten bien, tengo que estar convaleciente». Su redecisión en la terapia fue: «Me permito estar sana». Los resfriados anuales incluso podrían ser parte de su lucha por estar sana; es decir, un entrenamiento para mantener en forma su sistema inmunitario.

Un curso de «tele-coaching» utilizando también la técnica de redecisión puede ser también suficiente en el caso de problemas menos graves. Una vez más, resulta indispensable observar las emociones y reacciones físicas, pero en este caso, el cursillista también tiene la tarea de observarse a sí mismo y de escribir tanto las emociones positivas (alegría o liberación) como las negativas (miedo, rabia o tristeza). Asimismo, debe escribir sus reacciones físicas, como tensiones dolorosas, sudor, lágrimas, boca seca o manos húmedas, indicando en qué parte de los ejercicios fueron observadas. La ventaja de un «tele-coaching» que trabaja con ejercicios de escritura y pintura (pinturas primitivas, como hacen los niños) es que el cursillista siempre puede vigilar sus propios progresos.

Un modelo y técnicas de terapia uniendo fases de desarrollo

Existen muchísimas técnicas, muchos métodos, que tienen sus méritos en la psicoterapia. Aquí quisiera presentar un esquema que ha tenido bastante aceptación por parte de mis clientes. Esta terapia se basa entre otros en el método de permisos y de re-decisión del Análisis Transaccional. Para explicar el estado actual de mi aplicación, utilizo mi modelo psicosomático del desarrollo, que fue publicado en varios medios, por ejemplo en el año 1998 en la Revista de Análisis Transaccional y Psicología Humanista.

 

El Archivo Genético tiene programas que no podemos cambiar con técnicas psicoterapéuticas.

La Zona Libre nos da la posibilidad de usar nuestra inteligencia consciente para investigar y buscar alternativas y evaluar ventajas y desventajas a largo plazo.

El Archivo de Experiencias tiene programada la mayor parte de nuestra conducta espontánea. Antes de tener tales reacciones a base de nuestras conclusiones conscientes, hay que ampliar la capa respectiva en nuestro archivo de experiencias en la cual puede existir, por ejemplo, la necesidad de estar enfermo. Mientras que nuestra nueva decisión "prefiero quedar de buena salud también en situaciones de estrés" coincide mejor con nuestros intereses y nuestra conclusión consciente.

Descrito de forma muy esquemática, el proceso en mi terapia es, en muchos casos, así: un cliente de, por ejemplo, treinta años tiene dificultades para estar tranquilo. La intranquilidad constante tiene consecuencias negativas para su corazón, su digestión, etc. En su Zona Libre ha formado el permiso: «Me permito estar sereno». En algunos casos, es suficiente para motivar un cambio positivo, pero en la mayoría de los casos, sólo sirve para estar sereno durante cortos períodos de tiempo, pues la intranquilidad programada en una capa baja regresa automáticamente al poco tiempo. La razón de ello es que, si bien este permiso está archivado casi automáticamente también en el Archivo de Experiencias, no lo está en la capa que reduce la potencia de la decisión nociva anterior. O sea, está en la capa de treinta años mientras que la compulsión de excitarse por ejemplo está en una capa de la niñez.

Lo que explico aquí con el gráfico del Archivo de Experiencias es el proceso para facilitar que la re-decisión sea tomada también emocionalmente y aceptando conscientemente las reacciones físicas. El gráfico siguiente demuestra este trabajo.

 

He tenido la posibilidad de conocer diferentes capas mías. En un entrenamien to psicoterapéutico en Nueva York me puse a disposición de un grupo de terapeutas para un experimento de hipnosis. El hipnotizador me guió a una edad más joven, paso por paso. En cierto momento no le pude entender, pero sí entendí perfectamente cuando una participante alemana del grupo dijo en alemán a los asistentes que hablaban esta lengua: « ¡El cliente ahora no entiende porque ingresó a una edad en la cual no sabía inglés! ». Ella tomó las riendas de la situación y continuó la sesión hasta llegar al punto en el que no entendía alemán, porque tenía una edad demasiado temprana para hacerlo. En consecuencia, únicamente es efectiva una información no-verbal para dar información a una capa tan baja.

En el gráfico se ve que, pueden formarse entrelazamientos psicosomáticos antes del nacimiento. Esto puede resultar asombroso para personas que no han trabajado en este campo. Cito un ejemplo: una madre con un feto en el octavo mes de embarazo vive en una situación de guerra. Se produce una alarma aérea, el feto se encuentra en un estado del desarrollo en el que ya puede oír, la sangre del cordón umbilical aumenta el contenido de hormonas de estrés que llegan de la placenta la cual es nutrida por el cuerpo de la madre y causan ciertos cambios. Pues a pesar del filtraje eficiente, no todas las hormonas ni agentes patógenos que están en el cuerpo de la madre están eliminados. A continuación, caen bombas, el feto percibe el ruido, y aumentan las hormonas del estrés. Si treinta años después de haber nacido la persona oye el sonido de una alarma aérea - o uno similar - fácilmente tendrá reacciones como estrés combinado con temor. No puede evitar este proceso con fuerza de voluntad, pero quizá una canción de cuna que su madre tarareaba durante el embarazo, cuando ella estaba serena, pudiera tener su efecto para reducir lo programado en la capa profunda. Si eso se combina con un movimiento de mecer, como el que la madre hacía cuando estaba tranquila, el efecto tranquilizador probablemente es mayor.

Una información comprensible para el niño a una mayor edad puede ser: escritura en mayúsculas, caricaturas infantiles, imágenes, mímica, miradas, gestos, posturas, objetos, chuparse el dedo, efectos de luz, tonos, melodías, masajes, calor, caricias, cambio de respiración, movimientos como mecer, etcétera.

Un efecto tranquilizador que facilita la serenidad, por ejemplo, también puede ser transmitido por un gran osito de peluche. Está indicado que sea muy grande, para corresponder, más o menos, a la proporción que en su momento hubo entre osito y niño.

Considerando esto, la frase el cuerpo no olvida, el alma tampoco es importante para nuestro trabajo. No nos irrita que nuestros recuerdos no estén registrados con palabras comprensibles, pues muchos de ellos no lo están ni con palabras ni con imágenes claras.

Quisiera citar un ejemplo del «tele-coaching» en el cual no se puede usar gran parte de las técnicas arriba indicadas. Pero en caso que un trauma ocurrió por ejemplo a la edad de cuatro años o más es posible, como demuestra el trabajo de una cursillista que vive a muchos kilómetros de distancia de mi consultorio. Ella quería permitirse una vida erótica agradable, con más placer, pero había indicios de prohibiciones interiores que la frenaban. El ejercicio final del curso, para ella, era dibujarse libre de frenos innecesarios, en un dibujo muy simple. Un permiso escrito con mayúsculas formaba parte del ejercicio. El permiso que ella había formulado era: me permito disfrutar de una vida sexual activa y libre (la traducción al castellano es mía). Al principio, el bosquejo de la cursillista pintándose a sí misma, de acuerdo con este permiso, era como sigue: 

  

Después de indicarle algunos detalles y de ciertos ensayos por su parte, hizo un dibujo más de acuerdo con su permiso. Aquí está:

 

El resultado fue muy satisfactorio. La vida de la pareja mejoró considerablemente, como también lo hizo su éxito profesional. Este ejemplo nos muestra la potencia de autocuración reduciendo o neutralizando frenos.

 

Quisiera mencionar que, en tales trabajos, el instructor tiene que respetar una serie de reglas para no causar daño ni poner en peligro el fin satisfactorio del curso. Es importante que el relativamente buen final de la situación peligrosa también sea integrado en los casos en lo que la situación contenía una amenaza de muerte en la capa baja, pues la persona sobrevivió. Nuestro sistema de alarma interior no archiva el buen fin de una situación catastrófica por regla general, quizá para no reducir la potencia de la alarma.

Posibilidades de autocuración reducidas

Para trabajar bien la estructura de autocuración, el cursillista tiene que estar libre de debilidades genéticaslesiones, intoxicaciones, desnutrición y enfermedades como el SIDA. Sin embargo, hay personas que han tenido HIV durante veinte años pero no han desarrollado el SIDA, lo que parece indicar que nuestro sistema inmunitario puede protegerse contra él.

Una persona anciana tiene la ventaja de haber entrenado muchas células killer,fagocitos y anticuerpos, pero, al mismo tiempo, la vejez reduce la eficiencia de todo el sistema, incluyendo la estructura de autocuración. Con las posibilidades autocurativas reducidas, en muchos casos solamente una intervención médica contundente puede proporcionar alivio, y algunas veces ni eso. La naturaleza no siempre es amable ni con los hombres ni con los animales.

Por ejemplo, en los altiplanos de Perú vive una especie de llama que se alimenta de la hierba de la región, una hierba muy dura porque contiene mucho silicio. Cuando llegan a cierta edad, los animales mueren de hambre porque sus dientes están tan desgastados que ya no pueden masticar. Para la Naturaleza este hecho no importa, pues los animales ya tienen una edad en la que no siguen cuidando a sus descendientes.

El futuro

Con los progresos en la terapia psicosomática, en la cirugía, en métodos alternativos, en fantásticos descubrimientos, etc. podríamos aventurar que, en un tiempo previsible, muchas de las enfermedades actuales serán cosa del pasado. Pero, incluso aunque esto ocurra, creo que hay que tener en cuenta que la evolución no sólo tiene ventajas, sino que, muchas veces, cuando una plaga desaparece, la próxima ya está en la línea de salida. Esto no debe innecesariamente impedirnos de estar contentos con nuestros progresos, con los éxitos que hemos cosechado, con nuestra libertad interior para luchar y protegernos contra abusos y acosos, con una vida de pérdidas y ganancias, con heridas y curaciones, con trabajos, satisfacciones y placeres, con luchas, risas y caricias, con canciones y música, serenos y en paz tanto con nosotros mismos como con este mundo que es tan difícil, bastante veces feo y cruel y otras veces de una inmensa belleza. 

Referencias

Bannasch, L. y Ruge, N., 2008: Das Geheimnis der Selbstheilung(El secreto de la autocuración), Berlin, Ullstein, 2.ª edición. Página 101.

Berne, E. (1975).: Was sagen Sie, nachdem Sie guten Tag gesagt haben? (What Do You Say After You Say Hello? – ¿Qué dice después de haber dicho hola?), München, Kindler, páginas 41 y 115.

Dressel, R. y otros, 2007: The Heat Shock Protein HSP70 Promotes Mouse NK Cell Activity Against Tumors That Express Inducible NKG2D Ligands1, Bethesda, The Journal of Immunology, 2007, 179: páginas 5.523-5.533.

Jursch, G., 2006: En forma mediante el estrés, Madrid, Revista de Análisis Transaccional y Psicología Humanista n.º 55, página 102.

Goulding, M. y R., 1979: Changing Lives through Redecision Therapy, New York, Brunner/Mazel, página 185 etc.

Rose, P. y otros, 2005: Chloramphenicol treatment for acute infective conjunctivitis in children in primary care (Tratamiento con cloramfenicol de la conjuntivitis infecciosa aguda en niños en primeros auxilios), Oxford, The Lancet, Vol. 366, Issue 9479, p´ginas 37-43.

Schlegel, L., 1987: Die Transaktionale Analyse(El análisis transaccional), 3.ª edición revisada y ampliada, Tübingen, Franke, página 213.  

Bibliografía

Hahnemann, S. (1833) Organon der Heilkunst (Organon del arte de curar), 5.ª edición, Dresden y Leipzig, Arnoldische Buchhandlung.

von Uexküll, Th. (1970) Grundfragen der psychosomatischen Medizin (Preguntas fundamentales de la medicina psicosomática), Reinbek bei Hamburg, Rowohlt.

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