|
Mario Salvador.
Psicólogo, Psicoterapeuta Humanista con formación en Análisis Transaccional, en Recursos Humanos, en Programación Neurolingüística y Gestalt. Miembro Didácta y Supervisor de la Asociación Internacional de Psicoterapia Integrativa. Profesor del Instituto Galene. Miembro de la ITAA. Miembro de la ATA y de la EATA. Psicoterapeuta FEAP. Psicoterapeuta APHICE. Director del Instituto Alecés. Lugo. |
|
|
|
|
RESUMEN
La terapia de redecisión es una herramienta poderosa para el cambio terapéutico. No obstante puede no ser completamente exitosa de alguna manera con cada cliente. El trabajo de Paul Ware en las adaptaciones de personalidad proporciona una guía excelente para aproximarse a los diferentes clientes e identificar los resultados del tratamiento primario en orden a obtener los máximos resultados. Combinando esta información con la aproximación de la terapia de redicisión el terapeuta puede incrementar grandemente su efectividad en tratar diferentes tipos de clientes.
INTRODUCCIÓN
La mayor parte de los practicantes de la terapia de redecisión han experimentado que el proceso de redecisión fluye suavemente con algunos clientes mientras que con otros va lentamente y dificultosamente. Como resultado, el terapeuta a menudo asume que la terapia de redecisión no funciona con ciertos clientes. No obstante, en mi experiencia, el problema no está en el modelo sino con la forma que el terapeuta se acerca al cliente.
Paul Ware (1983), en su excitante trabajo sobre las adaptaciones de personalidad proporciona una guía útil para ver como tomar contacto con los clientes y para reconocer el área objetivo del tratamiento y el área a evitar. En relación al trabajo de Ware la aplicación más efectiva de la terapia de redecisión variará de acuerdo a la adaptación de personalidad de cada cliente dado.
TERAPIA DE REDECISION
La terapia de redecisión está compuesta de tres amplias categorías de trabajo: Contrato,
Clarificación del impass y Trabajo de redecisión (McNeel, 1977).
El contrato especifica el objetivo del tratamiento y previene el tratamiento de llegar a ser un juego psicológico. La clarificación del impass ayuda a preparar al cliente para el trabajo de redecisión reprogramando el Padre, descontaminando el Adulto y deconfusionando el Niño. El trabajo de redecisión implica el trabajo emocional a través de las experiencias tempranas proporcionando así una redecisión en el Niño que le lleve a un cambio de conducta.
La terapia de redecisión de Goulding & Goulding, 1979, empieza declarando cual es el problema presente contratando el cambio deseado y confrontando los timos a las maneras en las que el cliente intenta descontarse a si mismo, al terapeuta o la realidad de la situación. A través de estos pasos, el terapeuta identifica el racket del cliente y el juego que apoya el racket. El terapeuta además identifica la posición existencial (la creencia sobre si mismo y otros) que dirige al hacia el final del juego. El racket más la posición existencial son empleados como estímulos para elicitar una escena temprana en la que estos fueron experimentados por primera vez por el cliente. El cliente es entonces invitado a reexperienciar la experiencia temprana en primera persona de forma activa y en tiempo presente. El terapeuta hace tomar al cliente parte de los otros significativos en la escena así como la propia participación de si mismo; el terapeuta escucha los mandatos dados al cliente al tiempo que observa las decisiones tempranas del cliente en respuesta a estos mandatos. El cliente es invitado a experimentar el poder y la satisfacción de la decisión temprana que mueve su energía del Niño Adaptado al Niño Natural. El terapeuta permite al cliente permanecer con la decisión temprana hasta que una redecisión surge espontáneamente. Los resultados de la redecisión en un comportamiento nuevo requieren una práctica continuada en orden a sentirse confortado, cómodo. El terapeuta proporciona caricias positivas y apoyo para estas nuevas conductas. El terapeuta diagrama el guión para proporcionar al estado Adulto del yo un reenforzamiento para lo que el Niño experimentó .
La terapia de redecisión es habitualmente hecha en grupo para proporcionar un apoyo incrementado y caricias positivas para el cliente. No obstante se puede usar en terapia individual también. Se emplean normas específicas y técnicas para emplear un ambiente nutritivo para el cambio. La postura del terapeuta es apoyar al Niño Natural, enfatizar el poder personal y la responsabilidad, separar el mito de la realidad, confrontar incongruencias y modelar conductas saludables (McNeel, 1977).
Dando un tiempo adecuado la mayor parte de los clientes experimentan protección suficiente en el ambiente nutritivo que se crea para entrar dentro de un proceso de redecisión. Unos pocos clientes, no obstante no se sentirán enterante seguros en el grupo, o una vez en el grupo se defenderán contra cualquier sentimiento de vulnerabilidad, incluso en las sesiones individuales puede llevar largo tiempo y muchas pruebas del terapeuta antes de que se abran. En tales casos la información acerca de las alteraciones de personalidad puede ayudar al terapeuta a encontrar la mejor forma de usar la terapia de redecisión para facilitar el cambio. Los materiales de adaptación de personalidad pueden además capacitar al terapeuta a usar la terapia de redecisión más suavemente con algunos tipos de clientes.
ADAPTACIONES DE PERSONALIDAD
Paul Ware sugiere que los individuos construyen 6 tipos básicos de adaptaciones de personalidad basados en como ellos sobrevivieron en sus familias de origen o en cualquier grupo sustitutivo de la familia de origen. Una persona puede manifestar una de estas adaptaciones y ser saludable o estar en cualquier lugar dentro del continuo de la psicopatología. De esta manera las adaptaciones no implican ni salud ni enfermedad sino meramente estilos adaptativos.
Estos seis tipos son:
1. Soñadores- creativos, tradicionalmente llamados esquizoides.
2. Escépticos, tradicionalmente llamados paranoides
3. Manipuladores, tradicionalmente llamados antisociales
4. Críticos agradables, tradicionalmente llamados pasivo-agresivos
5. Trabajo-adictos responsables, tradicionalmente llamados obsesivo-compulsivos
6. Complacedores entusiastas, tradicionalmente llamados histéricos
Las tres primeras adaptaciones se describen como adaptaciones "primarias" debido a que se desarrollan en los tres primeros años de la vida como respuesta a como los padres interactuaron con el niño. Ware cree que cada individuo tiene por lo menos una de estas tres adaptaciones primarias o de supervivencia. Por ejemplo, cuando se siente amenaza cada persona revierte en uno o más de estos tipos de adaptaciones.
Las tres adaptaciones posteriores son "secundarias" ya que se desarrollan en los segundos tres años de la vida en respuesta a lo que los padres enfatizan sobre como relacionarse con el mundo externo. Los individuos pueden tener más de uno de estos estilos secundarios. Alguna gente nunca se retrotrae a estos estilos básicos de sobrevivencia en su propio desarrollo.
Son posibles diversas combinaciones de adaptación. Algunos individuos tienen solo adaptaciones primarias. La mayor parte de la gente no obstante tiene un estilo primario predominante y una adaptación secundaria predominante. Por último, unos pocos individuos tienen más de un estilo primario o más de un estilo de adaptación secundario o ambos.
Cada adaptación tiene su propia manera "puerta abierta" de establecer contacto con el mundo, una "puerta objetivo" para el tratamiento y una "puerta cerrada" en donde la persona tiende a bloquearse. La mayor vulnerabilidad y las mayores defensas están localizadas en el área de la "puerta cerrada". Irónicamente esta es en la que aparecerán los mayores cambios como resultado de la terapia, pero ocurrirán trabajando en el área objetivo más que en el área cerrada.
La puerta abierta pueden ser el pensamiento, el sentimiento o la conducta y a través de esta el terapeuta puede establecer contacto y establecer la sintonía en la relación con el cliente. A medida que el cliente se mueve de una adaptación a otra el terapeuta puede ajustar el foco en orden a mantener un contacto efectivo y continuar dirigiendo el tratamiento al área objetivo donde el cambio será efectuado con mayor probabilidad
HISTERIA
Para los Complacedores Entusiastas o Histéricos la puerta abierta para hacer contacto es el sentimiento. Ya que ellos se manejan con el mundo primariamente a través de los sentimientos necesitan integrar el pensamiento en orden a sentirse bien. No obstante, aunque el pensamiento es la puerta objetivo para el tratamiento, la forma es a través de los sentimientos. El histérico tiende a sentir de forma lateral o superficial. Si el terapeuta lo invita a sentir más en profundidad ellos se mueven hacia el pensamiento. El terapeuta puede establecer mejor contacto con los sentimientos del histérico funcionando desde el Padre Nutritivo o desde el Niño Natural.
El próximo paso es incluir el estado del yo Adulto en orden a elicitar el pensamiento del cliente. La conducta es la puerta cerrada. Ya que ellos están haciendo ya todo lo que pueden para "agradar o otro" la conducta es el área en la cual se sienten más vulnerables. Por esta razón la confrontación de la conducta con el histérico nos conduce a los sentimientos defensivos, bloquearse o abandonar el tratamiento. El terapeuta hábil evitará emplear el estado del yo Padre Crítico. A medida que el histérico responde al tratamiento se puede sentir más adecuado en lugar de complacer, es más fácil un cambio efectivo a través del trabajo con el pensamiento del histérico que a través de la conducta.
El proceso de redecisión fluye habitualmente de manera más fácil con el histérico a causa de que ellos sienten de manera más natural y el contrato y el trabajo de clarificación de impass pasivo elicitado por su pensamiento. El timo primario con estos tipos de clientes es usualmente "supongo" o "no puedo". El racket es "tristeza" o "estar asustado" y los mandatos principales son "no pienses", "no crezcas" y "no seas importante", la salida de escape que debe ser prevenida es escapar incluyendo el suicidio.
OBSESIVO-COMPULSIVO
El trabajo-adicto responsable u obsesivo-compulsivo hace contacto con el mundo primariamente a través del pensamiento. Ellos necesitan integrar los sentimientos en forma de sentirse maduros. Aunque los sentimientos son la puerta objetivo para el tratamiento, el camino hacia los sentimientos es a través del pensamiento. Los obsesivo-compulsivos piensan de manera lateral de la misma forma que los histéricos sienten de manera lateral. Si el terapeuta invita a estos clientes a pensar en profundidad los sentimientos pueden emerger. El estado Adulto del yo es el que se ha de usar para contactar el pensamiento y el Padre Nutritivo y el Niño Natural son importantes para invitar al cliente a entrar en el área objetivo de los sentimientos. Dado que la conducta es la puerta cerrada, las confrontaciones desde el Padre Crítico no funcionan. El obsesivo-compulsivo ya está haciendo todo lo que sabe para "ser perfecto". Una vez que responden al tratamiento los obsesivos-compulsivos se aflojan, se relajan, juegan y dejan de buscar ser perfectos. El camino para el cambio de conducta es a través de elicitar sus sentimientos más que confrontar su conducta.
La terapia de redecisión con los obsesivos-compulsivos avanza debido a que la puerta abierta es el pensamiento y la puerta objetivo son los sentimientos. El trabajo habitualmente se dirige desde el contrato a la clarificación del impass y al trabajo de redecisión con las emociones liberadas. Los timos a observar son: "más" "mejor" "ser capaz de". Los rackets son "ansiedad", "culpa" y "depresión". Los mandatos principales son: "no seas niño", "no seas importante", "no sientas". La salida de escape que hay que cerrar es trabajar en ellos mismos la muerte.
PARANOICO
Trabajar con los escépticos brillantes o paranoicos es similar a trabajar con los obsesivo-compulsivos en que tienen la misma puerta abierta, la misma puerta objetivo y la misma puerta cerrada. La principal diferencia es que los paranoicos tienen incluso menos estado Niño disponible. Adicionalmente a "ser perfecto" se les enseño a "ser fuertes" y actuar probablemente como si no tuviesen ningún sentimiento vulnerable. Ellos son pensadores agudos pero a veces perciben erróneamente los estímulos y están engañados. El estado del yo usado para establecer contacto es el Adulto. El estado del yo empleado para elicitar el área objetivo de los sentimientos es el Padre Nutritivo. Los paranoicos no responderán bien al Niño Natural en las etapas tempranas del tratamiento, debido a que ellos probablemente ven la diversión como estúpida o idiota y son escépticos acerca de los motivos del terapeuta. Además competirán y lucharán contra cualquier Padre Crítico dirigido contra ellos. Circunstancialmente el terapeuta echará una ojeada al Niño Natural . Esto es importante para acariciar de forma positiva y apoyar al Niño cara a construir confianza, relación y construir seguridad para el Niño, para que pueda emerger posteriormente. A pesar de todo, el cambio más importante se verá en su conducta y se alcanzará trabajando sobre sus sentimientos.
El proceso de redecisión habitualmente procede de forma lenta con los paranoicos debido a que les lleva mucho tiempo confiar en el terapeuta y en el proceso terapéutico. Ellos dudan sobre confiarse al control del terapeuta haciendo trabajo en dos sillas o dejándose ir a los sentimientos. Mucho del esfuerzo inicial del terapeuta debe de ir a establecer y mantener la confianza siendo consistente y confiable. Una vez que el paranoico se siente seguro siendo vulnerable con el terapeuta deseará dirigirse hacia el trabajo de redecisión. Mucho del trabajo implica descontaminación del Adulto y reprogramación del Padre para construir seguridad para que el Niño pueda emerger. El trabajo crítico de redecisión resuelve los sentimientos de estar asustado, experimentar apoyo e incorporar la protección que ellos necesitan cara a abandonarse en su control excesivo. Los timos o cebos que hemos de tener en la consciencia incluyen los "debería", y "se necesita" del Padre y el "ser capaz de" del Niño. Los rackets son habitualmente "ansiedad" e "ira". Los principales mandatos son "no sientas", "no confíes" y "no seas un niño" y la salida de escape que hay que cerrar es el homicidio.
LOS ESQUIZOIDES
En los esquizoides o soñadores diurnos creativos, la conducta es la puerta abierta. La conducta empleada es el aislamiento pasivo. El pensamiento es la puerta objetivo, el área que se necesita integrar cara a que el individuo se vuelva maduro. El pensamiento se hace internamente pero no se comparte externanente. El esquizoide necesita compartir los pensamientos externamente, obtener caricias por pensar y dirigirlo a resolver los problemas. Con los esquizoides es importante establecer contacto desde un Padre Normativo firme que comunique expectativas claras de que tienen que ser activos. El terapeuta tiene que interrumpir el pensamiento internalizado del esquizoide y dirigirlo hacia fuera. A continuación utilizando el estado del yo Adulto el terapeuta puede trabajar con el área objetivo del pensamiento. El área que hay que evitar, es decir la puerta cerrada, es el sentimiento. Se supone que los esquizoides son "se fuerte" y no tienen sentimientos y necesidades. Cuando se sienten mal se sienten estúpidos debido a que intentan ignorar los malos sentimientos que no funcionan. A medida que ellos trabajan en el área objetivo del pensamiento se observarán cambios significativos en los sentimientos. Ellos resolverán problemas en lugar de aislarse y sentirse inadecuados y ser irán animando y excitando de manera más evidente.
La clarificación del impass es una parte clave del proceso de redecisión con los clientes esquizoides y a menudo es necesario antes de que puedan hacer un contrato claro. Dado que ellos evitan los problemas en lugar de resolverlos el terapeuta necesita dirigirlos continuamente hacia el problema como una afirmación fuerte de que ellos son competentes y pueden resolverlos. El trabajo de redecisión en si mismo se hace habitualmente con mucho pensamiento y sentimiento. Un timo frecuente en los esquizoides es sustituir el pronombre "se" por "yo" y usando la pasividad en lugar de verbos activos. Dirigirlos a experimentar su propio poder personal y responsabilidad en la situación es crítico. El racket es a menudo "obnubilación" y "confusión". Los mandatos principales son "no pienses", "no seas importante", "no te sientas enfadado o excitado", "no disfrutes", "no pertenezcas" y "no seas sano", y la salida primaria de escape que hay que cerrar es volverse locos.
PASIVOS - AGRESIVOS
Con los crríticos encantadores o Pasivo-agresivos, la conducta es también la puerta abierta. Estas personas son frecuentemente más difíciles de tratar ya que ellos establecen contacto con un conducta pasivo-agresiva. Por ejemplo, un pasivo-agresivo puede decir enojádamente "Dios, seguro que hace un montón de calor en esta habitación" y espera que alguien haga algo sobre esto. Los sentimientos son la puerta objetivo en el tratamiento. La puerta cerrada es el pensamiento. Ellos se basan en "esforzarse" y habitualmente finalizan dando vueltas en una lucha de poder interno que no los lleva a ningún lugar. Para establecer contacto con el pasivo-agresivo, el terapeuta necesita emplear el Niño Natural y jugar con el. Si el terapeuta utiliza el Padre, el cliente se enganchará en una lucha de poder con el terapeuta, cualquier intento de usar el Adulto será frecuentemente escuchado como procedente del Padre. Una vez que el terapeuta ha establecido relación usando el Niño Natural es útil incluir el Padre Nutritivo cara a trabajar con el área objetivo de los sentimientos. Como el pasivo-agresivo maneja los sentimientos, especialmente sentirse herido, el cambio más importante se observará en su pensamiento. Ellos cambiarán de posición y dejarán de luchar.
El camino principal para utilizar la terapia de redecisión con pasivos-agresivos es permanecer al lado del Niño Natural, jugando continuamente con ellos, es frecuentemente infructuoso establecer contratos o cualquier cosa que les enganche en el pensamiento de una manera directa. Paradójicamente acariciando el Niño Rebelde y azuzándoles en contra del cambio es mucho más productivo. La mejor postura para el terapeuta es sabotear y protestar contra el proceso terapéutico contraviniendo el cambio del cliente en cada momento. Haciéndolo de esta manera el terapeuta sobrepasa la resistencia del cliente, de forma que no tiene que usarla como una defensa y así es libre de usar su energía para dirigirse en una dirección positiva. El pasivo-agresivo es dolorosamente consciente de su impass y la diversión le ayuda a renunciar al impass. El trabajo de redecisión en un momento posterior es a menudo útil en relajar el dolor asociado con los juegos de poder tempranos con los padres y experimentar la habilidad para sobrevivir sin luchar. Los principales timos del pasivo-agresivo son "yo no se" y el uso de "pero". Los rackets son "frustración" y "confusión", y los principales mandatos son "no lo hagas", "no crezcas", "no sientas" y "no estés cerca" y la salida de escape que hay que cerrar es volverse loco.
EL ANTISOCIAL
Los manipuladores encantadores o antisociales son otra adaptación en la que la conducta es la puerta abierta. Ellos establecen contacto con una conducta agresiva-activa. Ellos intentan seducir o intimidar a los otros cara a ganar una ventaja en una situación. Para desarrollarse necesitan integrar los sentimientos, que son la puerta objetivo. La puerta cerrada es el pensamiento. Los antisociales emplean primariamente el Pequeño Profesor (el Adulto en el Niño) e intentan enredar e insultar a los otros. Intentan "ser fuertes" y "agradar" de una forma timadora. No usan el Adulto para pensar acerca de las consecuencias a largo plazo. Para permanecer con ellos el terapeuta necesita usar su Pequeño Profesor además de confrontar y exponer los intentos de timar al terapeuta. Añadiendo el Adulto el terapeuta tiene ventaja debido a que el antisocial empleará juegos que tienen patrones muy predecibles. El terapeuta puede predecir hacia donde van y estar allí antes de que ellos lo hagan y sorprenderlos. El antisocial se intrigará e inicialmente se implicará más en la terapia para averiguar como el terapeuta puede hacer esto. Utilizando el Padre Nutritivo el terapeuta puede dirigirlos hacia el área objetivo de los sentimientos preguntándoles lo que realmente quieren y sospechando lo que ellos no pueden obtener directamente, y que les dirige a probar alguna cosa en lugar de embravecerse. Si el terapeuta intenta trabajar solo con el Adulto, el antisocial dará vueltas alrededor de él. El terapeuta será abandonado si trabaja desde el Padre. El antisocial prueba mucho antes de comprometerse con el proceso terapéutico para determinar si el terapeuta posee integridad y permanece confiable. A medida que ellos manejan los sentimientos y se permiten a si mismos ser reales en lugar de fingidores, el cambio más importante se observará en su pensamiento. Ellos comienzan a emplear el Adulto para considerar las consecuencias a largo plazo y para resolver problemas teniendo en cuenta sus necesidades en cooperación con otras personas en lugar de intentar provocar a los otros.
Dado que los antisociales luchan en contra de estar en una posición vulnerable no se comprometerán en el trabajo de redecisión inicialmente o "fingirán" hacerlo como un timo. No obstante, las etapas tempranas de la terapia de redecisión con antisociales consisten principalmente en confrontar sus timos hasta que ellos empiecen a comunicarse de una manera directa. De esta manera la clarificación del impass comprende el grueso del trabajo, con el trabajo de redecisión en etapas posteriores para ayudarles a hacer el duelo de los abandonos tempranos que ellos experimentaron. Al principio casi todo comportamiento es un timo, no obstante es importante esperar a hacer el contrato hasta que ellos empiecen a hablar de una manera directa y clara acerca de los cambios que ellos quieren hacer. Incluso entonces es útil dejar el peso de probarlo en ellos para demostrar a través de acciones que ellos son sinceros sobre lo que dicen. Sus rackets son "ira" y "confusión". Los principales mandatos son "no confíes", "no hagas", "no te sientas asustado o triste" y "no pienses", (por ejemplo para resolver problemas, pensar en provocar y en insultar a otros). La salida de escape a cerrar es el homicidio.
ADAPTACIONES COMBINADAS
Dado que la mayor parte de la gente tiene una combinación de adaptaciones el terapeuta necesita seguir al cliente cuando él cambia de una adaptación a otra, y alterar su acercamiento de manera concordante. Se necesitan diferentes estrategias para trabajar con combinaciones diferentes de adaptaciones. Adicionalmente la propia adaptación de personalidad del terapeuta hará que el trabajo sea más fácil de manera natural con algunos clientes más que con otros, pero a lo largo del tiempo el terapeuta puede hacerse más eficiente trabajando con algunas de estas adaptaciones. Las descripciones básicas de las combinaciones típicas y del tratamiento correspondiente se describen a continuación:
PARANOIA E HISTERIA
Los individuos con una adaptación primaria paranoica y con una adaptación secundaria histérica tienden a funcionar en extremos. Ellos cambian entre mostrar la parte histérica de su personalidad, y siendo críticos consigo mismos y los demás desde su parte paranoica. A menudo comienzan abriéndose y mostrándose y confiando en otros y no respetando límites apropiados para protegerse ellos mismos. Entonces, cuando se sienten heridos cambian a la posición suspicaz definiendo los otros como No Okey y manteniéndose acorazados mientras se castigan a si mismos internamente. La persona con estructura maniaco-depresiva a menudo tiene estas adaptaciones acompañado con la antisocial.
La primera meta de tratamiento para estos individuos con una combinación paranoica e histérica es integrar el pensamiento y los sentimientos de manera que ellos no se muevan entre estos extremos. Necesitan aprender a poner límites apropiados tanto a los otros como a si mismos para no permitir a los otros abusar de ellos ni complacerse a si mismos. A medida que los sentimientos y el pensamiento se integran empiezan a apropiarse de su poder y de su estar bien y ya no son tan vulnerables a las conductas críticas.
PARANOIA Y OBSESIVO-COMPULSIVO
Las personas con una adaptación primaria paranoica y una adaptación secundaria obsesivo-compulsivo tienden a ser inteligentes y a menudo exitosas en su trabajo y profesión. Su fortaleza está en su habilidad de pensamiento. Ellos tienden a tener problemas en permitirse a si mismos sentir y estar cerca de otros. Ellos además son sensibles a la conducta crítica. Buscan primariamente caricias por hacer, ponen una gran energía en controlarse a si mismos y a los otros y se sienten asustados de que si ellos están demasiado cerca, otros los verán imperfectos.
Tratar a estas personas implica acercarse a sus sentimientos y experimentarlos a ellos mismos como estando bien cuando tienen sentimientos y cuando no tienen que estar "controlados". El sentimiento más importante que hay que abordar es "estar asustados". A medida que ellos se permiten experimentarse asustados y obtener apoyo y protección que ellos necesitan empiezan a sentirse seguros estando próximos a otros.
PARANOIA Y ESQUIZOIDE
Una característica destacable de los individuos que tienen como adaptación primaria tanto la paranoia como lo esquizoide es el aislamiento. Ellos tienden a inhibirse y hacer cosas seguras para estar a salvo antes de revelarse demasiado a si mismos. Son muy creativos, pensadores brillantes pero no siempre comparten su pensamiento con otros. Tienden a preferir logros solitarios. A menudo son inventores o científicos investigadores. Les resulta difícil confiar en los otros y dejar que los otros se acerquen a ellos. Ellos aprendieron muy temprano a Ser Fuertes, a no tener necesidades y sentimientos y a ser autoconfiantes.
La meta principal del tratamiento para estos individuos es aprender a confiar en otros, experimentarse a si mismos como estando bien, teniendo sentimientos y necesidades y compartir externamente su pensamiento y dirigir el pensamiento a la resolución de problemas y tomar acción. A medida que ellos hacen estas cosas, ellos interactuan más libremente con otros y empiezan a compartir sus necesidades de intimidad recién descubierta. El terapeuta necesita ir despacio al principio y ser confiable y consistente cara a establecer la confianza básica.
PARANOIA Y PASIVO-AGRESIVO
La característica principal de individuos con una adaptación primaria paranoica y con una adaptación secundaria pasivo-agresivo es su necesidad de controlar. Ellos temen ser vulnerables y tienden a mantenerse defensivos ante los otros. A menudo son locuaces y se relacionan con otros de una manera fluída a un nivel superficial, pero tienden a ver los defectos de los otros cara a justificar el no ser íntimos. Frecuentemente están sobrecontrolados y se experimentan esforzándose como si fueran niños. Como resultado de esto aprendieron a intentar controlar situaciones cara a protegerse de ser heridos.
Tratar a estar personas con una combinación de adaptaciones paranoicas y pasivo-agresivas implica establecer la confianza manteniéndose confiable y consistente mientras ellos intentan encontrar fallos y defectos y ayudarles lentamente a expermimentar que pueden tener sentimientos y aun así estar bien. Los sentimientos más importantes para ellos ha experimentar son "estar asustado" y "estar herido". A medida que estos sentimientos se experimentan necesitarán la protección y nutrición que ellos perdieron siendo niños. Proporcionándoles esto y para sentirse seguros con la gente y empezar a permitirse estar cerca de otros. Trabajar con estas combinaciones de adaptaciones es engañoso debido a que mientras que el pensamiento es la puerta abierta, la paranoia es la puerta cerrada para el pasivo-agresivo. Adicionalmente ser divertido, ser juguetón es la forma de hacer contacto con el pasivo-agresivo, pero el paranoico será suspicaz a jugar. No obstante, el terapeuta debe permanecer próximo cuando el cliente cambia de una adaptación a otra y ser dulcemente juguetón o cambiar al pensamiento cuando sea apropiado.
PARANOIA Y ANTISOCIAL
Los individuos que tienen como adaptaciones primarias la paranoia o la antisocial son buenos emprendedores. Ellos poseen el pensamiento brillante de la paranoia más el pensamiento creativo del antisocial. La parte paranoica mantiene a la parte antisocial en línea y la parte antisocial mantiene a la parte paranoica siendo rígida. Esta combinación poderosa puede resultar en una persona altamente inteligente y carismática. Las personas con estas adaptaciones a menudo son líderes en sus campos y frecuentemente en los negocios, las leyes, la política, la religión o la medicina. Sus dificultades están el las relaciones íntimas. Ellos básicamente no confían en la otra gente y tienden a permanecer en una posición superior para no ser vulnerables. (No delegan y persiguen)
El área objetivo para tratar estas personas son los sentimientos. Ellos necesitan desarrollar la confianza y experimentar que es seguro permitir a otras personas estar cerca y abrirse emocionalmente. El terapeuta necesita ir despacio y permanecer confiable y consistente a medida que se combina el pensamiento y las confrontaciones del Pequeño Profesor para permitir al cliente dejar de acorazarse ante los demás. A medida que el cliente se abre el terapeuta necesita estar disponible a su Niño de una manera nutritiva que contrabalance el abandono emocional que el cliente experimentó en su niñez. El resultado es que estas personas aprenden como relajarse, como ser cercanos a otros y obtener sus necesidades de intimidad insatisfechas en lugar de permanecer en una posición superior cara a no ser vulnerables.
ESQUIZOIDES E HISTÉRICOS
Las personas con una adaptación primaria esquizoide y una adaptación secundaria histérica, son individuos cuidadosos, interesados en los demás, que ponen una gran energía en ser atentos a los sentimientos y necesidades de otros, frecuentemente en detrimento de los suyos propios. Estos clientes tienden a esperar que otras personas estén tan interesadas sobre los sentimientos propios como el cliente está en los sentimientos de los demás y se vuelven irritados cuando esto no ocurre. Ellos a veces parecen bastante heridos debido a que con las dos adaptaciones el pensamiento es el área objetivo. Estas personas a menudo cambian de estar comprometidos en otros cuando se sienten al aislarse de los otros, cuando se sienten irritados. Son personas creativas que a menudo tienen dificultades en decidir que acciones tomar en una situación particular.
El foco de tratamiento para estas personas con una esquizoida primaria y una adaptación histérica secundaria es estimular el pensamiento para nutrirse a si mismos y hacer preguntas para estimular el Adulto. A veces es necesario un Padre firme y normativo para parar la escalada de sus sentimientos de indefensión y desvalimiento. A medida que ellos empiezan a pensar, a reclamar su poder, a resolver problemas, a poner límites apropiados a los otros, ellos mantienen sus sentimientos positivos y permanecen comprometidos tomando acciones apropiadas cuando es necesario.
ESQUIZOIDE Y OBSESIVO-COMPULSIVO
Las personas con una adaptación primaria esquizoide y una adaptación secundaria obsesivo-compulsiva tienden a ser amables, cuidadosos y apoyadores. Ellos están interesados en hacer las cosas de forma correcta, son responsables, y habitualmente colocan los sentimientos y necesidades de la gente primero. Ellos lo pasan mal diciendo no y tienden a cuidar de otras personas en detrimento de si mismos. Estas personas son empleados excelentes, ellos trabajan duro y durante mucho tiempo hacen las cosas bien y frecuentemente fantasean cosas sobre si mismos. Son leales, dedicados y piden poco para si mismos. La principal dificultad que tienen es descubrir sus propias necesidades cuando están entre otras personas. Ellos habitualmente se aíslan cara a hacer cosas en favor de si mismos. Disfrutan estando solos debido a que entonces pueden centrarse, dirigirse a lo que ellos quieren.
Tratar a estar personas implica ayudarles a reclamar el sentido de su importancia y sus derechos para tomar espacio y hacer demandas al mundo. Son importantes un Adulto claro y un Padre Nutritivo firme para proporcionarles permiso de ser asertivos sobre sus derechos en relación con los otros. A medida que ellos experimentan las expectativas firmes del terapeuta de que sean activos y que tomen responsabilidad de sus necesidades, se sienten con permiso de afirmarse a si mismos. Volverse más activos y reclamar su propio espacio en el mundo, da resultado de que se sientan más animados y divertidos en sus relaciones con otros. Entonces ya no es necesario para ellos aislarse cara a satisfacer sus necesidades omitidas.
ESQUIZOIDE Y PASIVO-AGRESIVO
Cuando la adaptación primaria es esquizoide y la adaptación secundaria es pasivo-agresiva los individuos tienden a tomar una postura pasiva en relación a resolver problemas. Ellos esperan que otras personas les den las soluciones y a menudo experimentan un sentimiento de inutilidad cuando se trata de que ellos tomen acción por si mismos. Pueden ser obstinados, negligentes consigo mismos y cuando están enfadados y alguien intenta interactuar con ellos, lo mejor es dejarlos solos hasta que estén preparados a hacer algo. Generalmente son amigos leales y buenos empleados. Son fáciles de llevar pero pueden estar además cabreados. Necesitan aprender como ponerse en acción cuando se enfrentan a los problemas en lugar de volverse deprimidos o enfurruñarse.
La meta primaria de tratamiento con estos clientes es ayudarles a integrar los sentimientos y el pensamiento cara a resolver problemas. Es importante ser juguetón para establecer la relación con ellos y además comunicar claramente expectativas firmes para la terapia en orden a darles permiso de ser activos. Después de establecer el raport el terapeuta necesita focalizarse en el pensamiento para que el cliente piense en voz alta y entonces cambie hacia los sentimientos y así pueda integrar ambos. Cuando esto ocurre ellos empiezan a volverse más activos en sus interacciones con otros y cambiar a ser activos cuando surgen los problemas, en lugar de sentirse irritados, aislados y volverse pasivos. Como resultado, su pasar desapercibido se vuelve en una apariencia más brillante.
ANTISOCIAL E HISTÉRICO
Una adaptación primaria antisocial y una adaptación secundaria histérica da como resultado una persona que es dramática y pide atención. Un varón tenderá a ser el tipo de persona que es amistosa, siempre riendo, haciendo chiste, pero que no es realmente cercana a nadie. Se relaciona de forma aparente, sobre bases superficiales y tiene mucho miedo a la intimidad. Una mujer a menudo es seductora y vengativa con los hombres. Ella jugará al vampiro o sirena empleando el sexo para manipular mientras está asustada de la verdadera intimidad. Estas personas son buenas en el teatro, o en otro tipo de arte cuando pueden obtener atención de una audiencia que les admira a una distancia segura.
La meta principal del tratamiento de estas personas es ayudarles a resolver su miedo a la intimidad. Es importante para ellos tener una confianza y relaciones nutritivas con el terapeuta en las que puedan experimentar intimidad en un contexto seguro con un mínimo riesgo. Desarrollar tal tipo de relaciones toma tiempo y un terapeuta que pueda tolerar las pruebas del cliente. El terapeuta debe confrontar amablemente los timos sutiles que estos clientes usan para tratar de acercarse cuando no lo están y ayudarles paulatinamente a arriesgarse siendo verdaderos y reales con otras personas. Esto implica trabajar a través de los sentimientos que están alrededor del abandono que ellos experimentaron cuando eran niños en invertir la decisión que ellos hicieron de "Nunca confiar en nadie de nuevo". Ellos además deben aprender como reparar el daño cuando se sienten heridos en las relaciones normales en lugar de intentar vengarse. A medida que el cliente aprende a confiar y resolver los sentimientos con otros empiezan a parecer más reales y humanos. Ellos ya no están aterrorizados de la cercanía y empiezan a establecer relaciones personales satisfactorias
ANTISOCIAL Y OBSESIVO-COMPULSIVO
Los individuos que tienen una adaptación primaria antisocial y una adaptación secundaria obsesivo-compulsiva son buenos en los negocios. La parte obsesivo-compulsivo les ayuda a mantener la parte antisocial en consonancia y la parte antisocial les ayuda a que la parte obsesivo-compulsiva no sea demasiado aburrida y deslucida. La persona puede promocionar y vender con la parte antisocial seguida del uso de la parte obsesivo-compulsiva y presentar un buen producto de una manera responsable. La principal dificultad de estos individuos es sentirse cómodos en las relaciones cercanas.
La terapia consiste principalmente en ayudarles, a estas personas, a aprender cómo manejarse con los sentimientos y sentirse cómodos siendo próximos. El terapeuta debe ser consciente de esta suave charla de vendedor y confrontar amablemente la evitación de los sentimientos y guiarlos hacia sus propios sentimientos y enseñarles como emplear los sentimientos para interactuar con otras personas y resolver problemas. Este proceso lleva tiempo y requiere confianza y relaciones de seguridad con el terapeuta. A medida que el cliente aprende a integrar los sentimientos con el pensamiento y la conducta y usa los sentimientos en relacionarse con los otros empieza a sentirse relajado y disfrutar de la proximidad y de las relaciones satisfactorias
ANTISOCIAL Y PASIVO-AGRESIVO
Cuando la adaptación primaria es antisocial y la adaptación secundaria es pasivo-agresiva, las personas tienden a poner mucha energía en las interacciones con otros. No obstante, estas interacciones son habitualmente superficiales y sin demasiada cercanía. La intimidad es difícil para estas personas. Les gusta la excitación y el drama y habitualmente sustituyen esta por intimidad. Pueden ser además muy destructivos en sus relaciones, no confían en otros y están enfadados buscando revancha por las injusticias que sintieron como niños. De esta forma ellos pueden ser muy dañinos cuando se sienten justificados en lo que hacen.
Tratar este tipo de clientes implica confrontar y poner límites claros desde una posición cariñosa y divertida. El cliente habitualmente probará al terapeuta de todas las formas posibles antes de establecer la confianza. El terapeuta debe permanecer paciente, confiable y consistente, una vez que la prueba se ha pasado el cliente será muy leal. El área de objetivo para el tratamiento es capacitar al cliente para manejar sus sentimientos y aprender a tener en cuenta los sentimientos de otros. Cuando esto ocurre el pensamiento del cliente y la actitud hacia el mundo cambia y se suavizan volviéndose más cariñosos con otros y aprenden como tener relaciones más satisfactorias.
ADAPTACIONES MÚLTIPLES
Adicionalmente a las diversas combinaciones descritas anteriormente, puede haber casos con tres y cuatro adaptaciones en el mismo individuo. Esto simplemente alterará la direccionalidad de la personalidad en la dirección de cada una de estas adaptaciones. Teniendo en la mente la información general acerca de cada una de las adaptaciones, el terapeuta puede ajustar la aproximación del tratamiento de manera adecuada. A medida que el terapeuta gana más experiencia trabajando con estas diversas adaptaciones y sus combinaciones aprenderá estrategias generales para facilitar el proceso aunque cada persona necesita ser respetado de una manera única e individual.
CONCLUSIÓN
La terapia de redecisión es un instrumento poderoso para facilitar el cambio personal. Su efectividad con los clientes con adaptaciones de personalidad diferentes está determinada por una parte por el tipo de acercamiento general que se emplea y en qué secuencia. Para muchas de estas adaptaciones la confianza es la meta básica. En tales casos el individuo no entrará directamente en un proceso de redecisión, pero necesitará tiempo para probar al terapeuta y estar seguro de que es confiable y consistente. Sólo cuando el cliente desea ser conducido a través del proceso se implica en manejar su problema más vulnerable. Conociendo esta información sobre las adaptaciones de personalidad y las características primarias de estas diferentes combinaciones, el terapeuta puede establecer contacto de forma que facilite la confianza y dirija el tratamiento hacia el área objetivo que más fácilmente enfocará hacia la solución mientras evita la puerta cerrada en la que el individuo a menudo se bloquea. De esta manera, la teoría de las adaptaciones de personalidad puede realzar enormemente el poder de la terapia de redecisión como un enfoque de tratamiento.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
* Este artículo fue publicado por ITAA en su revista Transactional Analisys Journal y fue traducido de forma altruista, dentro del programa de las Asociaciones españolas de A.T., para la difusión del Análisis Transaccional en España.
Transactional Analisys Journal Vol.16, No 3, July 1986
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Nos interesa saber vuestras opiniones, envíalas aquí |